En el Número de Agosto:

  • Cartuchos: los mejores para el verano
  • Codornices a muestra de perro
  • Media veda: un año para ilusionarse
  • Claves para las palomas
  • Acuáticas
  • Perros de muestra tras las codornices: la hora de la verdad
  • Esperas de jabalí: reflexiones en voz alta
  • Corzos y gestión
  • Browning Grand Prix Sporter

Los principales problemas en el cobro


El cobro supone el acto consumatorio de la secuencia de depredación. Es por tanto el momento de mayor satisfacción para el perro. ¿Por qué entonces nos encontramos con perros que se niegan a recoger la pieza del suelo, o no muestran interés por encontrarla una vez abatida? ¿Cuál es la causa de que otros reaccionen con conductas posesivas o destructivas con la presa en las fauces?

En esto del cobro, como en muchos otros apartados de la conducta, es mucho «mejor prevenir que curar», por lo que el conocer las causas de ciertos comportamientos indeseados será el primer paso hacia su erradicación.

1) Pobre carga instintiva

Algunos perros no tienen inclinación natural hacia el cobro. Otros parecen tener ese instinto a un nivel más profundo, por lo que tardará más en aflorar necesitando para ello de una correcta estimulación por parte del adiestrador. No cabe duda que existen predisposiciones raciales.

2) Temperamento pasivo

Un castigo desmedido o inoportuno por coger algo con la boca puede inhibir al perro durante mucho tiempo.

Ciertos animales muestran un comportamiento abúlico e indolente, otros son más fáciles de activar y motivar hacia cualquier tipo de juego o interacción. Este tipo de canes suelen "ceder el honor" de recoger la pieza a otros perros más ávidos o incluso a su dueño.

3) Experiencias previas de castigos

No es raro que un cachorro sensible de carácter deje de cobrar tras una experiencia traumática. Un castigo desmedido o inoportuno por coger algo con la boca (un pajarillo muerto, una zapatilla…) o perderse puede resultar una asociación negativa que le mantendrá inhibido durante mucho tiempo.

4) Sobreexcitación

Muchos animales que han permanecido abandonados durante mucho tiempo en entornos hipoestimulados (perreras, patios, naves…) sufren una sobrecarga de estímulos en el campo lo que les mantiene con un alto nivel de ansiedad, estrés o simplemente excitados, dependiendo de su temperamento innato. Ello le imposibilita para concentrarse en la tarea del cobro.

5) Método de adiestramiento excesivamente coercitivo

El mal uso y el abuso de los métodos de fuerza en el cobro a través del dolor físico, como el refuerzo negativo (cobro forzado), son causa de trauma psicológico. Retorcer la oreja a un cachorro hasta que abra la boca puede parecer un recurso rápido y fácil pero sólo unos pocos profesionales experimentados dominan el timming (temporización) y la técnica y eso después de haber traumatizado a muchas víctimas de las que aprendieron.

Existen sistemas opcionales mucho más positivos como el clicker, la estimulación por celos o el castigo verbal que a la larga ofrecen resultados más permanentes y que tanto el alumno como el adiestrador disfrutarán más.

6) Primeras experiencias negativas

Existen perros remilgados. Si su tendencia natural es pobre, rehusarán el cobro si en su primer intento en el campo embocaron una perdiz de granja de las que sueltan plumas con las que se atragantó. O una torcaz, o una codornicilla destripada por el tiro…

He visto una setter jovencita negarse a cobrar el pelo de por vida al ser arañada accidentalmente por una rabona herida que además comenzó a chillar histéricamente.

7) Miedo a los tiros

Es una forma frecuente de anular cualquier tendencia al cobro en perros medrosos: soltar un tiro por encima de su cabeza tras levantar su primera pieza. Será fundamental realizar una evaluación previa del nivel de reacción a las detonaciones del can, y si fuera necesario realizar el adecuado programa de habituación.

Y no hablemos ya de los casos más comunes de lo que nos cuentan, de perretes que han recibido una desafortunada perdigonada a las primeras de cambio cuando pretendían atrapar a la pieza. Son casos de difícil restablecimiento.

8) El miedo al agua

Muchos perros dejan de cobrar en el agua simplemente porque no dominan el medio. Manean nerviosos, salpican y embocan incorrectamente con lo que al intentar portar la pieza en el agua pierden confianza, tragan agua y sufren una crisis de ansiedad que tardan en olvidar.
Lo más coherente será evitar estas situaciones enseñando al perro a desenvolverse correctamente en el líquido elemento, o más bien permitirle con la práctica que aprenda a nadar con soltura antes de ordenarle el cobro.

9) Carácter nervioso o hiperactivo

La falta de experiencia, la carencia de tesón, perseverancia o concentración son indicadores de una actitud ineficaz en el cobro.

La presa supone un estímulo apetitoso de alta significación para el cánido que pone en marcha todo el sistema nervioso central del depredador. En individuos nerviosos los mecanismos neurofisiológicos se activan con suma facilidad por lo que dicha agitación produce un indeseable castañeo en las mandíbulas que estropea la caza.

También puede ocurrir que la relajación súbita que supone la conclusión del lance produzca temblores musculares en los maxilares al bajar bruscamente el nivel de adrenalina tras el subidón de la captura.

10) Acción de matar presente

El impulso venatorio no se apaga en muchos perros si no es ante la certeza de la muerte de la presa por lo que realizar esas sacudidas secas con ella entre los dientes, que tanto nos desagradan a las cazadores porque estropean la caza. Suele ser una conducta innata pero en algunos surge espontáneamente por imitación otras varias piezas que escaparon heridas durante el porte hacia el cazador.

11) Posesividad y protectividad

Muchos perros de carácter dominante y protectivo con todo aquello que consideran de su propiedad atenazan la pieza entre sus fuertes fauces y no hay fuerza humana que pueda abrirlas. Son perros con un alto grado de confianza en sí mismos y que se sitúan en un nivel jerárquico elevado con respecto al dueño con quien tienden a porfiar.

Este proceder es también cuestión de grados siendo el exponente más grave el que engulle todo cuanto atrapa. En ocasiones, pudiera ser una conducta puntual causada por hambre, sed o cansancio durante la jornada de caza. Pero en los peores casos existe un componente atávico, heredado del ancestro lobuno quien engulle kilos de carne a la mayor rapidez posible al entrar en competitividad con sus congéneres por la supremacía.

Por ello esta conducta se acentúa ante la presencia de otros perros o al acercarse al cazador con ánimo de reclamar su trofeo. Como muestra más atenuada observamos perros que esconden la caza que cobran. De nuevo es una conducta genética presente en la mayoría de los mamíferos predadores quereservan en sus "despensas" carne para épocas de carestía. El problema es que si no tratamos con cautela esta tendencia puede agravarse pasando a tratar de comerse la pieza al ver amenazada su propiedad.

12) Pobre actitud en el rastreo

La creencia más extendida ante los animales que pierden caza herida en el campo es que adolecen de nariz. Siendo este un factor a tener en cuenta, lo cierto es que pesan más en el éxito o fracaso de la localización de la pieza otros aspectos del trabajo corno es la actitud en el rastreo. La falta de experiencia, la precipitación a veces inculcada por el propio cazador, la carencia de tesón, perseverancia o concentración y muchas veces la prevalencia de un interés mayor en caza viva que en la ya abatida, son indicadores de una actitud ineficaz en el cobro que con frecuencia inciden.

 
Por Ricardo V. Corredera
 
Fotos: Maite Moreno

Comentarios (1)

Sólo Usuarios Registrados
Insertar Comentario

Usa un tono respetuoso y procura que tus comentarios sean relevantes y relacionados con el artículo. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Los comentarios inapropiados o en tono ofensivo podrán ser editados o eliminados.

El Cobro
HOBBI
15/02/2009 21:06:26
Hola, tengo una hembra de Bretón de nueve meses y en el campo no se aleja de la escopeta va bien de vientos pero a la hora de cobrar dice que NO y pasa por encima de las piezas ignorando lo que le hemos matado. cuando era mas pequeña trína alguna vez una pelota o un apport casero liandole una pellica de conejo y ahora, pasa olimpicamente de cobrar.
mi duda es ¿ habría que realizar el cobro forzado con ella ó esperar por si rompoe a cobrar ella sola?. Gracias

 

Leer más

Navegación
Ir al índice
Artículo siguiente: ¿Por genética o por necesidad? | Rayón
Artículo anterior: Problemática actual de la caza en Cataluña | Josep Mauri
Otros artículos de Ricardo V. Corredera
El contacto físico en la educación del perro (13/12/2007)
La tecnología y la becada (06/03/2009)
Selección del carácter en la cría (06/07/2009)
Premios y castigos para lograr el cobro (22/10/2009)
Las 10 claves del adiestramiento del perro de caza (19/01/2011)
El adiestramiento emocional (18/05/2011)
Actividades que relajan al perro (27/09/2011)
Modificación de conductas problemáticas en el perro (27/08/2012)
Modificación de conductas problemáticas en el perro: Aprender a castigar (03/12/2012)
Cómo distinguir un perro excitable de uno hiperactivo (07/01/2013)
Artículos relacionados con 'Perros'
Los puestos en la caza del jabalí al rastro | Pardal
Consejos veterinarios durante la media veda | Alberto Arciniega
La Asociación Española de Rehalas informa | Asociación Española de Rehalas
Caza con perros de madriguera | Josep Mir
La cohesión en la jauría de perros de rastro | Pardal
Francia, el Olimpo del Perro de Rastro | Pardal
Prueba de perros de rastro sobre liebre en Corporales | Azul
Meditación ante las nuevas razas caninas autóctonas | Eduardo de Benito
VIII Monográfica del Club Español del Deustch Drahthaar | Teixugo
¿Y los criollos, qué? | Kenneth Torrealba
Perros de rastro: comparaciones estadísticas | Azul
Prueba de perros de rastro en Viveiro | Azul
El Perro de Rehala, animal doméstico de compañía | Asociación Española de Rehalas
I Jornadas de Caza del Club del Sabueso Español | Sau
Problemas con el cobro | Jesús Barroso de la Iglesia
La muestra: ¿nariz, cabeza o educación? | Jesús Barroso de la Iglesia
Valoración de los alimentos comerciales para perros | Alberto Arciniega
Pruebas de montaña: concursos de otro tipo | César González
El cobro forzado | Jesús Barroso de la Iglesia
El collar de impulsos eléctricos | Víctor Martínez Esandi
Pruebas de base, una necesidad imperiosa | César González
Prohibir la Caza con Galgos | Federación Española de Galgos
CCB: Concursos para Perros de Muestra | Jordi Barbeta
Visita a la National D'Elevage del Club du Fauve de Bretagne | Jorge J. Gallego
Diez razas de perros para disfrutar de la temporada | E. B. y J. A. C.
Los concursos de perros y la caza real | César González
Jerarquía social, base del adiestramiento | Jesús Barroso de la Iglesia
Alternativas a los actuales concursos de perros | César González
El respeto al vuelo | Jesús Barroso de la Iglesia
Reunión de amateurs sobre becada en Nava | Carlos Álvarez
Selección y crecimiento del cachorro | Víctor Martínez Esandi
Las razas más adiestrables | Antonio López Espada
Perros y ladridos excesivos | Manuel Lázaro Rubio
Recuperación de los perros tras la caza | Alberto Arciniega
El contacto físico en la educación del perro | Ricardo V. Corredera
Miedo a los disparos | Sergio Otal
Cobro en el agua | David Rubio Alza
El perdiguero de Burgos, nuestro mejor cazador | Pedro Álvarez Vélez
El Setter Irlandés: rastro, muestra y cobro | David Rubio Alza y José Antonio Pérez Garrido
Cobro ideal (I) | David Rubio Alza
El Gran Duque | David Rubio Alza y José Antonio Pérez Garrido
Constitución de la Asociación Española del Perro de Sangre | AEPES
Problemas en el cobro: boca dura | David Rubio Alza
La muestra: errores a corregir | David Rubio Alza
Cómo criar a un campeón | José Enrique Martínez Manzanares
Golden Retriever: El insuperable cobrador | David Rubio Alza y José Antonio Pérez Garrido
Cómo situarnos frente a nuestros perros en el lance | Miguel F. Soler
La caza, fuente de enfermedades para nuestros perros | Javier Millán y Jaime Viscasillas
Las buenas raíces | José Enrique Martínez Manzanares
El podenco en el monte de laurisilva: introducción y orígenes del fantasma del bosque canario | José Agustín López Pérez
El cobro ideal (II): del apport a la pieza | David Rubio Alza
Cómo criar a un campeón: entrenamientos | José Enrique Martínez Manzanares
El cobro ideal (III): cobro forzado | David Rubio Alza
El patrón | David Rubio Alza
1ª Prueba de Trabajo para Perros de Rastro | Sergio Fafaito Pajares
Collares electrónicos | David Rubio Alza
Quitar las agujetas | José Enrique Martínez Manzanares
El perro de puesto | Jesús Barroso de la Iglesia
El perro de puesto (II) | Jesús Barroso de la Iglesia
El perro de puesto (y III) | Jesús Barroso de la Iglesia
Educar perros de muestra | Eduardo de Benito
Lesiones y sobreesfuerzos | José Enrique Martínez Manzanares
Collares electrónicos: uso y manejo | David Rubio Alza
Nuestro perro… ¡en forma! | David Rubio Alza
Selección del carácter en la cría | Ricardo V. Corredera
Perros de muestra para la media veda | David Rubio Alza y José Antonio Pérez Garrido
Pointer y epagneul bretón para codorniz | Eduardo de Benito
Premios y castigos para lograr el cobro | Ricardo V. Corredera
El galgo y la liebre, un batallar de siglos | Eduardo de Benito
El perro de sangre: Primeros pasos | Juan Pedro Juárez
Cada perro con su pareja | Eduardo de Benito
El perro de sangre: Iniciación del cachorro | Juan Pedro Juárez
La displasia de cadera | Beatriz Melo
El perro de sangre: El porqué de las cosas | Juan Pedro Juárez
Estudio genotípico en el Perdiguero de Burgos | Lorena De la Fuente Ruiz
El perro de sangre: Camino hecho y por hacer | Juan Pedro Juárez
Aliados para la caza | Andrés López
El perro de sangre: La homilía de los humildes | Juan Pedro Juárez
Deutsch drahthaar, pasión a tope | Eduardo de Benito
Epagneul Bretón, un clásico en el cazadero | Eduardo de Benito
El perdiguero de Burgos, un perro muy nuestro | Eduardo de Benito
El perro de sangre: Pinocho y su nariz | Juan Pedro Juárez
Podenco: cazador todoterreno | Eduardo de Benito
El perro de sangre: La perfección no existe | Juan Pedro Juárez
Las 10 claves del adiestramiento del perro de caza | Ricardo V. Corredera
El perro de sangre: Dónde buscar | Juan Pedro Juárez
Siempre en forma para cazar | Eduardo de Benito
¿Qué razas son mejores? | Eduardo de Benito
El adiestramiento emocional | Ricardo V. Corredera
El perro de sangre: las huellas | Juan Pedro Juárez
El perro de caza: «de la guardería a la universidad» | Sergio Otal
Un hogar cómodo y seguro para nuestros perros | Manuel Lázaro Rubio
El perro de sangre: en la ardiente oscuridad | Juan Pedro Juárez
El perro de sangre: disposición y disponibilidad | Juan Pedro Juárez
Actividades que relajan al perro | Ricardo V. Corredera
El perro de sangre: talabartes | Juan Pedro Juárez
Comunicarse con los perros | Sergio Otal
El perro de sangre: «Trastos» de apoyo | Juan Pedro Juárez
Fugas durante la caza | Sergio Otal
Podenco canario y podenco ibicenco | Antonio López Espada
Massamagrell ya tiene campeón de España de caza menor con perro | Miguel Ángel Arnau
El setter inglés y las becadas | Eduardo de Benito
La Leishmaniosis Canina | Sergio Otal
El Club de Caza Amigos del Xarnego en la feria de Valencia | El Club de Caza Amigos del Xarnego
Primera prueba de la Unión Cinófila Española del Perdiguero de Burgos | UCEPB
Presentación oficial del xarnego valenciano en la Exposición Internacional de la RSCE | El Club de Caza Amigos del Xarnego
Modificación de conductas problemáticas en el perro | Ricardo V. Corredera
¿Podemos detectar una enfermedad en nuestros perros? | Manuel Lázaro Rubio
Lesiones en las almohadillas plantares | Manuel Lázaro Rubio
Modificación de conductas problemáticas en el perro: Aprender a castigar | Ricardo V. Corredera
Cómo distinguir un perro excitable de uno hiperactivo | Ricardo V. Corredera
Animales de compañía extraviados | Federación de Caza de Castilla y León
Xarnego Valenciano | José Luis Vicedo Castelló
Razas valoradas, pero que no acaban de triunfar | Eduardo de Benito
Los mejores perros polivalentes en la Cendea de Cizur y coto Valdorba (Navarra) | José Juan Lavilla
El Alano Español de montería resiste en Berrocaza | Carlos Contera y Luis Cesteros
Registro de Rastreos 2013 | AEPES
Los perros de muestra de pelo duro | Eduardo de Benito
El perro fino colombiano | Jonathan Álvarez S.
Podencos, teckels, fox y jagd terriers tras los conejos | Eduardo de Benito
Artículos relacionados con 'Adiestramiento'
Problemas con el cobro | Jesús Barroso de la Iglesia
La muestra: ¿nariz, cabeza o educación? | Jesús Barroso de la Iglesia
El cobro forzado | Jesús Barroso de la Iglesia
El collar de impulsos eléctricos | Víctor Martínez Esandi
Jerarquía social, base del adiestramiento | Jesús Barroso de la Iglesia
El respeto al vuelo | Jesús Barroso de la Iglesia
Selección y crecimiento del cachorro | Víctor Martínez Esandi
Las razas más adiestrables | Antonio López Espada
Perros y ladridos excesivos | Manuel Lázaro Rubio
Cobro en el agua | David Rubio Alza
El Setter Irlandés: rastro, muestra y cobro | David Rubio Alza y José Antonio Pérez Garrido
Cobro ideal (I) | David Rubio Alza
Problemas en el cobro: boca dura | David Rubio Alza
La muestra: errores a corregir | David Rubio Alza
El cobro ideal (II): del apport a la pieza | David Rubio Alza
El cobro ideal (III): cobro forzado | David Rubio Alza
El patrón | David Rubio Alza
Collares electrónicos | David Rubio Alza
El perro de puesto | Jesús Barroso de la Iglesia
El perro de puesto (II) | Jesús Barroso de la Iglesia
El perro de puesto (y III) | Jesús Barroso de la Iglesia
Educar perros de muestra | Eduardo de Benito
Collares electrónicos: uso y manejo | David Rubio Alza
Nuestro perro… ¡en forma! | David Rubio Alza
Premios y castigos para lograr el cobro | Ricardo V. Corredera
 

Avisos legales | redacción@club-caza.com
© club-caza.com 2002/2010
Desarrollo: niwala.com

CDC