Diagnóstico de la población de codorniz

Equipo UdL-UB

 

¿La codorniz se encuentra en regresión o en expansión? ¿Cuántas codornices pollos, jóvenes y adultos hay entre las que cazamos? ¿Las distintas áreas geográficas hispanas juegan el mismo papel como hábitat de la codorniz?

El número de muestras de codorniz conseguidas fue prácticamente el mismo durante 2002 y 2003, pero aumentó en 2004, por lo que podemos intuir que en esta última temporada se lograron más capturas y hubo más codornices.

Las fichas sobre de capturas de codorniz que los cazadores hispanos han aportado al proyecto FEDENCA de anillamiento de codornices, muestran como estaba la población durante las temporadas de caza 2002, 2003 y 2004. Esta imagen de la codorniz durante su regreso a los cuarteles de invernada, puede ser interpretada como que la población es estable y fluctúa entre las abundancias esperadas.

Todavía no hemos conseguido suficiente cobertura en todo el país, para tener una muestra de alas, patas y fichas-sobre cumplimentadas que permitan recoger las características poblacionales de la codorniz en todas las distintas áreas geográficas hispanas, donde la especie hace periodos de estancia reproductora o de paso migratorio. Sin embargo, la muestra alcanza los 9.082 ejemplares examinados, por lo que podemos interpretar con más o menos acierto el significado las razones (índices), construidas con los ejemplares de las clases de edad que somos capaces de diferenciar. En nuestro examen de laboratorio hemos asignado la edad pollo (P, menos de un mes), jóven (J, menos de dos meses), joven de segunda edad (J2, menos de siete meses) y adulto (A, mas de siete meses). Esta es una clasificación teórica no contrastada con el ciclo biológico, basada en el examen del desgaste de las plumas del ala. Su validez intentamos verificarla con el anillamiento. De ahí la importancia de que todos los anilladores del proyecto FEDENCA la apliquen, ya que estos datos pueden corroborar o mejorar esta asunción.

Las razones de edad R1 = P / (J+J2+A), R2 = (P+J) / (J2+A) y R3 = (P+J+J2) / A, se asocian a los lugares de procedencia de las muestras. Por ello, según la agrupación espacial que hacemos de ellas con los datos, cambia su significado. Por ejemplo, si construimos las razones sumando datos de la meseta Norte (una de las mejores zonas para la cría central y tardana) y del Suroeste peninsular (donde sucede una puesta temprana y también es una zona de invernada), la interpretación es distinta que si sumamos las muestras de la meseta Norte a las de las islas Baleares. Además como la aportación de número de alas por cada área geográfica es muy distinta (tendrá relación con la abundancia de la especie durante la media veda y con la contribución voluntaria de los cazadores implicados en la mejora de la gestión cinegética) el peso con el que contribuye cada zona modifica el concepto. Debemos interpretar estos índices considerando cual es la región codornicera que aporta más datos. Podemos asumir, en cierta medida, que el número de muestras recogidas es proporcional a las capturas conseguidas y por ello a la abundancia de la población. Esto sólo tiene validez cuando el esfuerzo aplicado para colectar las muestras se mantiene a través de los años. Este esfuerzo ha permanecido constante en la meseta Norte, ya que en Burgos desde hace años se realiza el seguimiento de las poblaciones de caza menor, a partir de muestras biológicas aportadas por cazadores voluntarios. Pero no podemos hacer esta interpretación en otras áreas, donde la recogida de alas comenzó a implantarse con el desarrollo de este proyecto. El número de muestras de codorniz conseguidas fue prácticamente el mismo durante 2002 y 2003, pero aumentó en 2004, por lo que podemos intuir que en esta última temporada se lograron más capturas y hubo más codornices.

A escala nacional descifrar el sentido las razones de la codorniz es una entelequia, ya que es difícil asumir la misma realidad poblacional para la especie en las diferentes áreas geográficas hispanas (nótese que por ahora todavía no hemos podido incluir muestras de Canarias). Por eso la interpretación de las razones va a ser distinta cuando examinemos detalladamente cada una de las zonas donde los cazadores han aportado alas. La R1 nos informa de la contribución de las puestas tardías al conjunto de la población. Este aporte fue mayor en 2002 que en los otros años, 2003 y 2004 presentan valores iguales ambas temporadas. Las puestas tardías contribuyeron con más ejemplares a la población durante 2002 que en los otros dos años. Es pequeña la proporción de los pollos tardíos dentro del número total de ejemplares de la población. Pero ¿que significado tiene para la dinámica de la codorniz la contribución de la cría tardana? ¿Estos pollos son relevantes para las codornices que llegan al centro y el norte de Europa? ¿Están relacionados con la invernada en el Suroeste peninsular? ¿Se asocian con la cría temprana que ocurre en el Sur peninsular y el Magreb? ¿Se alían con la filopatria más que los pollos de las puestas temprana y central? ¿Sólo las mejores zonas codorniceras tienen posibilidad de puestas tardanas? ¿Si los cazadores protegen los pollos de las puestas tardías aumentaría el número de codornices en esas áreas? ¿En el Norte peninsular es aconsejable no cazar la codorniz durante el periodo hábil general de la caza menor?

Razones de edad de la codorniz en España durante el periodo 2.002 - 2.004
  2002 2003 2004 Suma de temporadas
R1 0,11 0,07 0,07 0,08
R2 0,65 1,11 0,97 0,92
R3 4,06 7,75 8,03 6,57
Nº muestras recogidas en la meseta Norte 1.266 1.167 1.529 3.962

La R2 nos informa de los ejemplares nacidos durante las puestas central y tardía (podemos asegurar que han nacido en España) divididos por los jóvenes de la primera cría y los adultos (un gran porcentaje de ellos no han nacido en el país). Nótese que al hablar del conjunto geográfico de España de nuevo, la interpretación de R2 es irreal (es grosera porque su aproximación a la realidad es inexacta, aunque útil). Para descifrar esta razón podemos tomar la referencia del valor 1 como baremo, ya que si R2 fuese igual a 1, nos señalaría que en la población el número de pollos y jóvenes (han nacido aquí) es similar al número de jóvenes de segunda edad y adultos. Es decir lo producido en las puestas centrales y tardías, es equivalente en abundancia a lo producido en la primera cría más sus progenitores. Valores iguales o mayores a 1, señalan que el recambio general de individuos en la pirámide de edad, cubre las necesidades de la especie. Sin embargo, cifras por debajo de 1 nos indicarían que la población se encuentra en regresión. Sólo durante 2002 el valor de R2 es significativamente menor que 1. En las otras dos temporadas R2 es similar a 1. Tal como sucedía con R1, a escala nacional no parece haber relación entre estas dos razones y la abundancia de la codorniz.

La R3, los ejemplares nacidos en el año divididos por los adultos, es un índice que necesariamente debe ser grande para que la codorniz pueda sostenerse ¿Qué valor de R3 es el límite que nos alerta de que la población está en peligro? Supongamos que los adultos tienen oportunidad de hacer tres intentos de cría en la península, el año es benévolo y ellos se encuentran, en el área adecuada en el momento óptimo para reproducirse. Podemos asignar un número de pollos a cada uno de los intentos de cría (temprano, central y tardío). Este número de pollos esperados para cada intento reproductor lo podemos sumar (si consideramos que el año no ha dado oportunidades de cría a los jóvenes) o lo podemos multiplicar (si suponemos que los ejemplares nacidos ese año se han reproducido). Si el número final obtenido lo dividimos por los dos ejemplares, mínimo necesario para la reproducción, conseguimos un índice R3 teórico. En el ejemplo presentado, los valores parecen indicar que deben ser superiores a 4,5 para una población estable o expansiva. En 2002 el índice R3 fue menor que esta cifra, pero en 2003 la razón R3 la supera (7,75). Esta temporada sin embargo, la abundancia (considerando el índice de capturas en la meseta Norte) es similar a 2002. Entonces, parece claro que la población tuvo un decremento en 2002, pero este se compensó con el incremento de la reproducción (R3) en 2003, por lo que el resultado es la misma abundancia en ambas temporadas. Gracias a ello en 2004, por su mayor R3 se constata un incremento de la población. Todo sugiere que los valores de R3 menores a 5 deben hacernos prudentes con las capturas de esta especie.
Valores de R3 teóricos según el número de pollos esperados para los intentos de reproducción temprana, central y tardía
Pollos esperados Suma de pollos Multiplicación de pollos
Todas las crías exitosas (4+4+2)/2=5 (4x4x2)/2=16
La cría tardana poco exitosa (4+4+1)/2=4,5 (4x4x1)/2=8
Todas las crías poco exitosas (3+3+1)/2=3,5 (3x3x1)/2=4,5

Si examinamos R1 en las distintas áreas geográficas, encontramos que a mayor altura mayor valor de R1 (Fig.1). Esto coincide con la ausencia de cría tardana en las altitudes mas bajas, cercanas al nivel del mar en los ambientes mediterráneos. Ya que en esta época están secos, podemos encontrar excepciones para las áreas bajas con regadío (por ahora no registrado en las muestras aportadas). Al clasificar las áreas geográficas por su éxito en la cría tardana, si marcamos el límite de R1 mayor o menor a 0,10. Las zonas que presentan valores mayores, como la Meseta Norte, el Sistema Ibérico o el Noreste serían los mejores lugares para el intento reproductor tardío (dentro de las que han aportado muestras, falta la Cordillera Cantábrica y los Pirineos). En contraposición, los valores de R1 menores a 0,10 señalarían grave impacto de la maquinaria agrícola y los predadores sobre estas puestas, como ocurre en las alfalfas de los valles del Ebro y del Duero.


Fig.1. La R1 (Razón de Edad 1) se ordena con la altitud de las distintas áreas de estudio.

La R2 obtenida en las áreas geográficas se puede asociar a la densidad (codornices por ha, calculada mediante encuestas al cazador. Fig. 2) de las codornices de esas zonas. En este caso, los valores menores corresponden a las codornices invernantes en el Suroeste. El resto de la geografía hispana tiene cifras próximas a 1, por eso señala que ambos contingentes de la población, los que han nacido en esos lugares y los que permanecen en ellos, están equilibrados en abundancia. Por lo que sin duda, el estado de la población allí es sostenible y permite su aprovechamiento racional.


Fig. 2. La R2 (Razón de Edad 2) se asocia con la densidad estimada para cada zona de estudio. mN (meseta Norte), vD (valle del Duero), vE (valle del Ebro), sI (sistema Ibérico), iB (islas Baleares) y So (Suroeste).

Con R3 no podemos hacer una interpretación que sólo considere la productividad asociada a esta razón, ya que el índice está directamente influenciado por la abundancia de los adultos. Precisamente son las codornices adultas y las jóvenes de segunda edad, aquellas que durante la media veda abandonan tempranamente sus cuarteles de cría del Sistema Ibérico (valor más bajo 3,58). En las Baleares de momento los animales jóvenes permanecen dentro de las islas (por eso su valor mas alto 13,29). Contrariamente a lo encontrado en esas áreas, los adultos se concentrarían en la meseta Norte y el valle del Duero. El valle del Ebro jugaría el papel de corredor, por lo que de nuevo podemos esperar menor presencia de codornices allí (4,88). El Suroeste recibiría estos ejemplares juveniles de segunda edad y adultos (5,64). Las regiones de la península que más codornices concentran en esta época son la meseta Norte y el valle del Duero (7,24 y 7,30). Por eso a ellas corresponde la mayor parte de su aprovechamiento, también de su cuidado y seguimiento.

 

AGRADECIMIENTOS

A las sociedades de cazadores, guardas, técnicos y naturalistas que hacen posible este proyecto. A los cazadores que colaboran desinteresadamente guardando alas, patas y cumplimentando sobres-ficha.

 

Jesús Nadal, Carolina Ponz, José Domingo Rodríguez-Teijeiro y Manel Puigcerver (UdL-UB)

 

Comentarios (3)

Sólo Usuarios Registrados
Insertar Comentario

Usa un tono respetuoso y procura que tus comentarios sean relevantes y relacionados con el artículo. No está permitido verter comentarios contrarios a las leyes españolas o injuriantes.
Los comentarios inapropiados o en tono ofensivo podrán ser editados o eliminados.

prendes
prendes
04/11/2006 18:53:35
yo creo que hay un problema grave con la poblacion codornicera en las zonas de secano, la codorniz se encuentra en estos sitios durante los meses de verano y primeros de agosto pero cuando llega la hora, estas se van hacia los regadios y las tierras de maix.
conclusión: la unica solucion es utilizar el regadio en aqulellos cotos k no alla agua.

no hay riachuelo en verano que no tenga codornices
Codornices
P2PG2
04/11/2006 20:05:00
Hola.

Al hio del comentario de Prendes, me gustaría comentar que soy socio de un coto en Segovia en una zona donde antaño se cobraban bastantes codornices. El coto lo parte en dos un pequeño riachuelo que, incluso en veranos tan secos como este pasado, mantiene varias pozas con agua. Esta media veda, después de bastantes jornadas a tórtolas y palomas, no he sido capaz de volar, siquiera oir cantar, una sola codorniz. Creo que la falta de regadío no es el problema fundamental, sino quizás, los predadores, los cultivos de ciclo corto y la escasez de paja (defensa) en las rastrojeras. ha sido una media veda un poco triste para mí.
No todo es oro lo que reluce
JJ
11/11/2006 21:29:29
Creo sería muy interesante determinar los marcadores genéticos de la coturnix coturnis y de la coturnix japónica.
La hibridación entre ambas especies es fertil en la primera y subsiguientes generaciones. Se ha comprobado personal y experimentalmente durante años.
La codorniz japonesa tal incluso despues de entrenamiento en amplios campos de vuelo, tiene un vuelo mucho mas pesado y lento que la africana dada proporción superficie y longitud del ala a la masa corporal.
El cruce repetido hembra japónica ,macho africano conservan buena fertilidad, e incluso los machos van transformando el chipirri al pal pala, al mismo tiempo que aumentan potencia de vuelo

A pesar de estar prohibido por ley, las sueltas en los cotos de caza intensiva son hibridos.


Apenas se recuperan en la caza el 80%.

Hace cuatro años en el CCB se armó un revuelo por la recuperación en caza normal de una codorniz con una rara anilla, que al final se demostró, que era de granja

El otro 20% son perfectamente viables en el campo.
Mas de un coto repobla bajo manga de híbridos.

Si alguna vez se decide el estudio genético como en la actualidad se está llevando a cabo con la becada, la sorpresa, pienso yo iba a ser mayúscula.

Y sin necesidad de marcadores, echando un vistazo a muchas perchas, cuantos diminutos machos de los de antes encontramos?.
Cuantos cazadores expresan su satisfacción por el buen tamaño, y lo gordas y grandes que son.

Alguno en un foro dice que en su coto levantan cantidad y juntas.
Claro si hubo una suelta previa desconocida por el tal vez novato cazador, no se de cuenta del innato gregarismo de la codorniz de granja en los primeros días de suelta.

Bueno solo es una opinión, aunque tuve bastante experiencia hace años en la hibridación experimental de ambas especies.
JJ

 

Leer más

Navegación
Ir al índice
Artículo siguiente: Cómo elegir el rifle «todo terreno» | Daniel Stilmann
Artículo anterior: El milagro de Melonares | José Ignacio Ñudi
Otros artículos de Equipo UdL-UB
Los movimientos de la Codorniz (08/07/2005)
Las razones de edad de las codornices al final del verano (24/08/2005)
Resultados del Programa FEDENCA de anillamiento de codornices (14/06/2006)
Artículos relacionados con 'Gestión'
Sobre Gestión y Repoblaciones | Kodiak
La frase que siempre se repite | Rayón
Jabalíes, Federación y una propuesta | Kodiak
Perdices anilladas | José Luis Garrido
Pobre "gatito" | Rayón
A vueltas con las perdices, nos faltan técnicos... Prácticos | Kodiak
La reforma del PAC y la caza | Eli
El jabalí, sin padrinos | José Luis Garrido
Una especie descabezada | Rayón
Las "escuelas de ladrillo" | Kodiak
Los malditos cupos | Bécassier
Manolito, el Lute y las escuelas de ladrillo | Kodiak
La Caza en el Parque del Teide | Teide
Sueltas duras y blandas | Jesús Nadal
Lo que tendríamos que hacer para mejorar los cotos | Jesús Nadal
¿Sabemos de Caza? | Kodiak
Estrategias para mejorar la gestión de la caza menor | Jesús Nadal
El corzo en Catalunya. Temporada 03/04 | Antoni Quer - Josep Mir
Especialistas en Control de Predadores | José Luis Garrido
¿Qué es el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos? | Equipo IREC
Los movimientos de la Codorniz | Equipo UdL-UB
Las razones de edad de las codornices al final del verano | Equipo UdL-UB
Los G.I.C., ¿Solución a la gestión del jabalí? | Kodiak
Reforzamientos con sueltas blandas | Jesús Nadal
El futuro de la Perdiz Roja | Jesús Nadal
Fracaso reproductor | Jesús Nadal
Desarrollo rural, agrosistemas y caza menor | Jesús Nadal
Repoblar conejos sin vacunar | José Ignacio Ñudi
Resultados del Programa FEDENCA de anillamiento de codornices | Equipo UdL-UB
Anillas de esperanza y compromiso para conocer mejor a la codorniz | Leonardo de la Fuente
El Isard, o lo que queda de él | Jordi Fabà
El milagro de Melonares | José Ignacio Ñudi
Gestión de pastos para la caza menor | Alfonso S. Miguel y Jaime Muñoz
Repoblación y anillamiento | M.A. Arnau - J. Coronado
Sierra Nevada y Sierra de Gádor: Ex-Paraíso de la Cabra Montés | Juan Ignacio Gázquez
Especies introducidas de caza mayor | Jorge Cassinello
¿Son compatibles las esperas con las monterías cochineras? | Santiago Segovia
Claves de las repoblaciones de perdiz roja en verano y otoño | J. A. Pérez Garrido
Celo y algo más | Patricio Mateos-Quesada
Híbridos: Detección de la introgresión genética en especies autóctonas de animales salvajes | Javier Cañón
Tiempo de gestionar | Patricio Mateos-Quesada
La berrea | J. Pérez y L. Castillo
De mal en mejor | Sebastián Torres
Octubre corcero | Patricio Mateos-Quesada
Conductas poblacionales | Patricio Mateos-Quesada
Época de diferencias | Patricio Mateos-Quesada
Combates y holganza | Patricio Mateos-Quesada
Poblaciones de liebres, su problemática y gestión | J. Palacios, M. Rodríguez y T. Yanes
Problemática de la perdiz roja | José Antonio Pérez, Carlos Díez y Daniel Bartolomé
Divergencias norte-sur | Patricio Mateos-Quesada
El sacudir del invierno | Patricio Mateos-Quesada
Gestionar conejos | Comité Científico de WAVES
Causas y soluciones para las enfermedades emergentes | C. Gortázar, M. Boadella y J. Vicente
Resurgen los machos | Patricio Mateos-Quesada
El inicio del ciclo vital | Patricio Mateos-Quesada
El control de predadores como herramienta de gestión | Comité Científico de WAVES
Las pautas de gestión de un buen guarda | Samuel Morillo
Tras los pasos del duende | Patricio Mateos-Quesada
El descaste del conejo | Comité Científico de WAVES
Muflones: Cómo lograr una repoblación exitosa | Fernando Benito
La codorniz en España | Jesús Nadal
La supervivencia de los mejores | Patricio Mateos-Quesada
La salvación de la bellota | Patricio Mateos-Quesada
Cabos sueltos | Grupo Vigilancia y Gestión
El apogeo del celo | Patricio Mateos-Quesada
La deriva de los sexos | Patricio Mateos-Quesada
Escasez y abundancia al tiempo | Patricio Mateos-Quesada
Recomendaciones para un cazador en época de veda | José Luis del Monte
Réquiem por las liebres: culpable, la Administración | Miguel Ángel Romero
Partos y trofeos, por separado | Patricio Mateos-Quesada
Aumentar densidades | Patricio Mateos-Quesada
El renuevo poblacional | Patricio Mateos-Quesada
El despertar de abril | Patricio Mateos-Quesada
¿Cómo censar al corzo? | Patricio Mateos-Quesada
Más conejos sin sueltas ni vacunas | Departamento de Zoología Universidad de Córdoba
Examen de supervivencia | Patricio Mateos-Quesada
Luces y sombras | Pedro Fernández-Llario
Cómo controlar con efectividad los depredadores | Miguel Ángel Romero
Primero ver, comprobar y luego contratar | Cristóbal De Gregorio
Se establece el control para el cañar y la tórtola turca en Valencia | Víctor Mascarell
La importancia del SIGPAC en la caza | Pablo R. Pinilla
Cómo afecta la maquinaria agrícola en los procesos de reproducción y cría | Jesús Llorente
Primeros datos de la temporada de becada | C.C.B. - Fedenca
Cervus elaphus: distribución, hábitat y densidad | Antonio Díaz de los Reyes
Las Ensanchas: la cuna de la patirroja | Leopoldo del Valle
La gestión sostenible de la becada | Carlos Irujo
El collarum, el más eficaz y selectivo | Francisco Aranda y otros
La pérdida de biodiversidad, la agricultura y la actividad cinegética | Jesús Llorente
Una buena herramienta de gestión | Manuel Romero
Asociación de Tramperos de España | Albert Roura
¡Nos vamos de caza de conejos con hurón! | Miguel Ángel Romero
Expertos en especies | Víctor Mascarell
Una apuesta de futuro: La caza social como elemento dinamizador del medio rural | Jaime Veiga Fontán
Apoyo a la FOP en la mejora del hábitat osero en Asturias | FOP
Vacuna recombinante | Antonio Mata
La certificación de la calidad cinegética | CRCP
Caza sostenible: ¿cupos sí? ¿cupos no? | José Luis Garrido
Ojeos bien organizados a los conejos | Miguel F. Soler
El polimórfico trofeo del macho montés | Antonio Díaz de los Reyes
El MARM se columpia una vez más | Juan Miguel Sánchez Roig
Sembrar para recoger | Alberto Covarsi Guijarro
Dos años de divulgación del conocimiento científico | Jerónimo Torres y Juan Carranza
Fototrampeo de especies cinegéticas | Secretaría Técnica de Ciencia y Caza
Directrices para la gestión sostenible de la caza en Europa | CRCP
La carne de caza | Secretaría Técnica de Ciencia y Caza
Cálculo de sostenibilidad de la perdiz roja | José Miguel Montoya Oliver
Indicadores de alerta en la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
Proyecto Roding | Club de Cazadores de Becada - CCB
Censos de gestión y censos de ordenación en la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
Censos de cazadores en la gestión de la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
Momento de controlar la abundancia de depredadores | Jesús Llorente
¿Están sensiblizados los agricultores con el medio y la caza? | José Lafuente
¿Quién se atreve a cortar la melena al león? | José Lafuente
Cálculo de los censos de ordenación de la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
La marginalización de la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
PAC, naturaleza y caza | Jesús Nadal
Trofeos de caza sin problemas en las aduanas | Fernando Terán
Conejos y liebres, siempre un problema | Miguel Ángel Romero
«Cosas ciertas» en los derechos del cazador y en la caza de la perdiz | José Miguel Montoya Oliver
Propuesta de Criterios e Indicadores de Calidad Cinegética | María Luisa Mesón García
Malos tiempos. ¿Qué es cazar? | Antonio Díaz de los Reyes
Capacidad de carga. ¿Cuántos animales en un coto? | José Miguel Montoya Oliver
La licencia única de caza (LUC) empieza a ser una realidad | UNITEGA
Los daños colaterales del jabalí | UNITEGA
Los animales en el monte | José Miguel Montoya Oliver
La paridera en cérvidos | CRCP
El análisis social en la ordenación cinegética | José Miguel Montoya Oliver
La caza social | UNAC
Jabalí, torcaz y bellota | José Miguel Montoya Oliver
El veneno en nuestros campos | Federación de Caza de Castilla y León
¿Se extingue la perdiz? | José Miguel Montoya Oliver
El veneno en nuestros campos (II) | Federación de Caza de Castilla y León
¿Es la caza un recurso natural renovable? | José Miguel Montoya Oliver
El declive de la perdiz roja (I) | José Luis Garrido
Conflictos de riesgos y daños cinegéticos | José Miguel Montoya Oliver
El declive de la perdiz roja (II) | José Luis Garrido
El declive de la perdiz roja (y III) | José Luis Garrido
Proteger la biodiversidad, complejo y caro | Jesús Llorente
Las perdices rojas autóctonas, en picado… | Miguel Ángel Romero
La codorniz y sus expectativas para esta temporada | José Luis Garrido
Sobre las homologaciones: Su actual inutilidad y sus injusticias | Antonio Díaz de los Reyes
Sectaria discriminación en la homologación de trofeos | Antonio Díaz de los Reyes
Proteger la biodiversidad, complejo y caro | Jesús Llorente
La inevitable moratoria de las tórtolas | Enrique Benjumeda
La gestión del ciervo en Navarra | Adecana
El «síndrome del Sus» | Pedro Crespo Bernal
Alternativas para el control de plagas de topillos (I) | José Luis Garrido
Alternativas para el control de plagas de topillos (y II) | José Luis Garrido
Nueva enfermedad hemorrágica del conejo | José Luis Garrido
Necesidad de control de córvidos | José Luis Garrido
El gusano del corzo puede frenar su progreso | José Luis Garrido
La importancia de la formación en la actividad cinegética | Iván Poblador Cabañero
El peligro de las semillas blindadas para las perdices | IREC
La tórtola sigue en crisis | José Luis Garrido
El impacto de la recolección del cereal y la paja en la fauna | Adecana
¿Deberíamos cazar el conejo de monte como gallegos? | Asociación SOS Coello de Monte de Galicia
Dificultades de la fauna avícola asociada a medios agrícolas | José Luis Garrido
Artículos relacionados con 'Codorniz'
El primer día de caza | José Luis Garrido
Los movimientos de la Codorniz | Equipo UdL-UB
Las razones de edad de las codornices al final del verano | Equipo UdL-UB
Resultados del Programa FEDENCA de anillamiento de codornices | Equipo UdL-UB
Anillas de esperanza y compromiso para conocer mejor a la codorniz | Leonardo de la Fuente
Anécdotas y sucedidos coturnos | Miguel Ángel Romero
 

Avisos legales | redacción@club-caza.com
© club-caza.com 2002/2010
Desarrollo: niwala.com

CDC