Ya no quiero ser Presidente de la RFEC

Rafael M. Barrachina

 

Después de leer y releer muchas de las intervenciones en los foros de caza y de armas, incluidas las mías, he llegado a la firme determinación de no desear la presidencia de la RFEC.

...creo que la RFEC no es el órgano adecuado para la defensa de la caza, y que su utilidad y labor pueden ser más positivas para el colectivo deportista de competición.

Igualmente he tomado la decisión de “comprender”, y hasta de “compadecer”, a la actual presidencia y de no volver a criticar ninguna de sus actuaciones u omisiones sobre temas cinegéticos, sean las que fueren.

Posiblemente yo no podría hacerlo mejor, pues pienso que no tengo suficiente aguante para ello, ni aceptaría que otra persona, ni mucho menos mi hijo, saliera a la palestra a enzarzarse con los asociados y con otros cazadores en una serie interminable de mensajes que serían de mi responsabilidad y de la de los encargados de los diferentes servicios de la Federación. Es más. Si me nombrasen Presidente de la RFEC “por coj...”, que no es el caso, tampoco aceptaría el cargo.

Comprendo perfectamente que la RFEC esté más cerca de los deportistas del tiro que de los cazadores. Entiendo que se trata de un colectivo más homogéneo y menos problemático, lo que permite hacer mejor labor aunque pueda ser torpedeada desde alguna Delegación.

También comprendo lo de los cursos de cocina, aunque tengan poca convocatoria o ninguna, y algunas otras actividades poco conflictivas porque no intervengan pasiones de localización geográfica y otras. Por ejemplo: presentaciones de libros, asistencia a reuniones internacionales, cursos para tiradores, etc. De algún modo deben de justificar su existencia y emplear recursos.

Igualmente voy comprendiendo cada vez más a los cazadores que practican discretamente su afición, que la ocultan a los demás, y que tratan de pasar desapercibidos para no ser comparados con otros con los que no desean ser comparados por demasiadas razones que no preciso enumerar.

Malamente se puede, desde una organización como la RFEC, defender a casi tantas individualidades como cazadores, y luchar contra decisiones poco afortunadas de alguna Delegación. Para representar y defender los intereses de un grupo tan numeroso y heterogéneo, sería necesario buscar los puntos de coincidencia y ajustarse a ellos, así como las singularidades por razones geográficas, (usos y costumbres de cada zona), y trazar una política de actuación única para cada Delegación. Lo que entiendo como imposible es partirse el pecho tratando de defender los deseos de cada individuo, máxime cuando muchos no son admitidos ni por sus propios vecinos.

Hay demasiadas personas dispuestas a hacer lo que les apetece en cada momento sin reparar ni en su legalidad ni en el perjuicio que ocasionan, a veces sobre el medio y otras sobre el resto de cazadores, y además alzan su voz justificando lo injustificable. Es el egoísmo llevado a su punto más extremo. Es lamentable y penoso que empleemos las energías en destruirnos.

Cada acción de este tipo, es como un torpedo en la línea de flotación de un gran buque. Es posible que uno no lo hunda, pero tantos y tantos pueden hacerlo pedazos. Igualmente hay que considerar que cada torpedo puede ir acompañado de una serie de cañonazos de algunos medios de comunicación, de grupos ecologistas, de las Administraciones, etc., con lo que se consigue un efecto multiplicador de dimensiones imprevisibles a priori.

Por estas y otras razones, creo que la RFEC no es el órgano adecuado para la defensa de la caza, y que su utilidad y labor pueden ser más positivas para el colectivo deportista de competición. La caza, en cuanto a su filosofía, necesidad y cultura, necesita de otro órgano más especializado e independiente. Por ello creo que los cazadores necesitamos asociarnos, incluso por grandes zonas geográficas con métodos y practicas diferentes y diferenciadas, y sacar de dichas asociaciones a quienes no merezcan estar en ellas, o sea “limpiar la capaza.” Y esto es lo más importante: hay que barrer la casa antes de enseñarla. Y en cuanto al número de asociaciones, que sean pocas y fuertes para no caer en los mismos errores que con las Delegaciones federativas. Puede que haya quien piense que la RFEC con sus Delegaciones podría servir para esto, pero creo que ni su estructura, ni su pasado, ni su presente, ni la independencia con la que actúan, ni su gran número, avalan su candidatura.

Por lo tanto, y pensando de este modo, debo de compadecerme del Presidente de la RFEC, pues jamás podrá representar a la totalidad, ni siquiera a la mayoría de los cazadores. Solo le veo tres posibilidades: seguir aguantando como buen fajador todos los golpes que se le envíen mientras dure la institución, centrarse en los temas deportivos, o dimitir, aunque creo que esto último no soluciona nada, pues quien lo sustituya en las mismas condiciones, se encontrará en idéntica situación. La otra posibilidad, es que la Real Federación Española de Caza, pase a ser Federación Española de tiro deportivo con escopeta, y que no intervenga en los temas de caza donde ya ha demostrado suficientemente lo que es capaz de hacer.

Y ya que somos tan aficionados a mirar lo que se hace en el extranjero, (normalmente para copiar mal lo peor o para decir que lo hacemos mejor que “X”, que, dicho sea de paso, es quien lo hace rematadamente mal), podía, quien corresponda, tomar ejemplo de las instituciones foráneas que regulan, cuidan, fomentan y protegen la caza, a las especies, al medio, y a los cazadores en una integración mucho más lógica y sencilla que la nuestra, con tantas leyes y reglamentos autonómicos de caza, con tanta Consejería de Medio Ambiente, con las Leyes y reglamentos de Armas y los de Explosivos, las de Deportes, y hasta con la de Prevención de incendios forestales, con exceso de organismos competentes y de lagunas dejadas a la interpretación de agentes de variada procedencia y formación, con tanta falta de información, pues los españoles no solemos desayunar leyendo los Boletines Oficiales del Estado, los de cada Autonomía y los Bandos Municipales, ni creo que nadie lo consiguiese. Es posible que lo ideal fuese la creación de un Organismo Nacional que asumiera en exclusiva todas esas competencias, pues se ganaría en eficacia, se reduciría el gasto público, habría un solo interlocutor, y un millón y medio de cazadores es una cantidad muy respetable para ser tenida en cuenta a todos los efectos.

Lo actual es absolutamente demencial. Es como si cada autonomía expidiese un Permiso de Conducir válido por un año exclusivamente para su territorio, que en unas se circulase por la derecha y en otras por la izquierda, que lo que en unas es grave en otras tuviese poca importancia, que en unas se autorizasen los faros de largo alcance y en otras no, que alguna exigiese un certificado médico para autorizar el uso de gafas de sol al conductor, que se limitase el número de vehículos por propietario, que cada propietario tuviese que llevar a la vez todos sus vehículos a pasar la ITV, etc. Solo con pensar que algún indigente intelectual con poder pueda sacar ideas de lo anterior, me pongo a temblar.

Lo que propongo para su estudio, a quien corresponda, es la creación de un Organismo Nacional de Caza, de carácter oficial, que asuma todas las competencias sobre cualquier aspecto relacionado con la caza, desde la concesión de los permisos de armas para cazar, transporte de armas y de municiones, licencias de caza, acotados, reservas, rehalas, perros de caza, orden de vedas, guardería, gestión de poblaciones, explotaciones cinegéticas, empresas orgánicas, formación e información, exámenes, cuadro de sanciones, etc. etc. Esta oficina nacional, en cuyo organigrama debieran aparecer expertos en todas y cada una de sus competencias y contar con asesores independientes de reconocido prestigio, sería el único interlocutor para las diferentes asociaciones independientes y privadas relacionadas con aspectos cinegéticos, con las que debiera consensuar las modificaciones que se pudiesen producir sobre los temas de su competencia, así como la encargada de actualizar la formación/información tanto a los cazadores, como al resto de afectados. Al mismo tiempo, sería nuestro único representante internacional.

Y sobre el tema de los exámenes para obtener la licencia de caza, no estaría de más tomar ejemplo de los alemanes.

Como el tema de las Autonomías y de sus competencias cedidas parece ser de “Santa Rita, lo que se da no se quita”, correspondería al Estado realizar los acuerdos oportunos, (compensaciones económicas), para poder lograr lo que se propone, y que supondría una considerable reducción del gasto público y una mayor eficacia administrativa, que es algo a lo que no nos tienen acostumbrados, además de conseguir una uniformidad legal nacional y mayor seguridad jurídica para todos los afectados. Y ahora, con la movida que se ha organizado por lo que para algunos es “necesidad” de cambiar los Estatutos de Autonomía puede ser un buen momento político, aunque comprendo que, cuando se habla de naciones, de estado federal, de estado libre asociado, y de otros temas de tanta trascendencia para el presente y el futuro de todos, pensar en algo más de un millón y medio de ciudadanos poco conflictivos y dispersos no sea un tema al que se le dé la importancia debida, aunque realmente la tenga. Tan solo hay que imaginarlos en manifestación por el paseo de la Castellana.

Ahí queda esa sugerencia gratuita, solo como idea muy elemental y que precisaría desarrollarse a fondo para que no fuese peor el remedio que la enfermedad.

Saludos.

Rafael M. Barrachina

 

Comentarios (4)

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Vistas las cosas así......yo tampoco
DIDAC
03/10/2005 17:21:29
Rafael, tal y como expones el tema de la caza cada vez lo vemos peor, pero creo que alguna solución debe tener, eso sí, muy despacio, pasito a pasito.

Como bien dices, tal y como está estructurada la RFEC no representa a los cazadores, solo representa a los que participan en algún concurso, es cocinero í cria perros ya que, si la licencia federativa no es obligatoria para cazar ¿para qué quiere el cazador a la Federación.?

Con el batiburrillo de Leyes, Normas, Reglamentos que se están montando a nivel autonómico, considero es un momento ideal para que la RFEC negocie con cada una de las Consejerias de Medio Ambiente la gestión de los "terrenos libres" .

Es solamente una idea que, considero no sería muy dificil de conseguir por parte de la Federación pero, a lo mejor no lo consideran interesante ya que...... habría que trabajar y. eso es muy duro.

Así es que,amigo Rafael, ya hay otra idea sobre la mesa.

Pero me dá que no veremos nada positivo.

Un abrazo


Diego

Programa de radio
ric
07/10/2005 16:51:57
Amigo Rafael, como periodísta objetivo me encantó tu artículo. Soy Ricardo Cortés, director y presentador de un programa cinegetico "Area de Caza", que se emite todos los Jueves de 16'30 a 18'00 h. a través de televalencia y Radio 7. Si te apetece colaborar en un programa especializado con total indepencia, solo tienes que ponerte en contácto conmigo a través de estos teléfonos:
653.087270 - 676.687968 - 96. 132. 2443. Un saludo.
Uno de los Derechos de la Caza
Victor M
11/10/2005 19:07:40
Rafael, lo que acabas de exponer es uno de los Derechos de la Caza. Has puesto el dedo en la llaga, y te animo a seguir por ese camino, intentando que la Caza tenga su propio mundo y su propia identidad. Estoy convencido -ya sabes el por qué-, que en tus buenos tiempos de estudiante serías uno de los alumnos aventajados y destacados.

La REFC y las autonómicas, que hicieron un papel fundamental en tiempos preconstitucionales, creo que deberían de haber oído, escuchado y cambiado lo que les han dicho y acudir a quienes abrieron el ojo del huracán, y lamentablemente no lo han hecho. Han oído, pero no escuchado ni tampoco defendido los Derechos de la Caza, tal vez porque es difícil defenderlos y pedirlos desde el convencimiento de que toda la Caza es una pequeña parte de ella, deporte. Las Federaciones han defendido con todos los medios a su alcance el Deporte de la caza, y no han visto la grandiosidad y los Derechos de la Caza. Han seguido y siguen con su postura de aglutinar al máximo número de deportistas y clubes (bajo la capa de la Administración), sin que la mayoría de cazadores y sociedades de cazadores se sientan o vean identificados o representados con una identidad que les llama de deportistas, y no cazadores. La Federación ha pretendido y defendido que se identificara a toda la Caza como Deporte, cuando verdaderamente el deporte es una parte muy pequeña de la Caza, lo que ha provocado que cada vez la Caza, las entidades de caza, y los cazadores, tengan menos identidad.

No olvidemos que la Real Academia de la Lengua (RAL) define:
Deporte: como “actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”. Esta actividad definida en el párrafo anterior, se puede practicar como también cita la RAL como “diversión, pasatiempo, o ejercicio físico por lo común al aire libre”.

Pero la definición de la RAL deja claro lo que es Deporte, todo lo demás es marear la perdiz.

Bajo esa ideología de que la Caza siempre es Deporte, y teniendo en cuenta que el Deporte ya tiene sus propios Organismos e Instituciones, entidades deportivas, deportistas, recursos, periodistas, medios de comunicación, etc, etc, etc, y todo un mundo a su alrededor; la Federación poco puede defender y exigir los Derechos de la Caza y su propia identidad, cosa que le atribuye a la Caza la propia Constitución Española y los Estatutos Autonómicos, de ahí que tal vez la RFEC sea como tú dices “ no es el órgano adecuado para la defensa de la caza, y que su utilidad y labor pueden ser más positivas para el colectivo deportista de competición”.

Pero Barrachina, no hay que olvidar que la Federación tiene una labor y medios importantes y que debería, si es que verdaderamente siente la Caza tal y como se practica y ellos mismos saben que es y hablan de ella, ayudar y colaborar a que los Derechos de la Caza sean una realidad y no ir en contra de aquellos que los han pedido y defendido durante años, o los que ahora intentan defenderlos, más bien unirse a ellos y ayudarles a conseguirlos y estructurar el mundo de la Caza tal y como es en realidad, pues la Caza es todo un mundo, es más que un Deporte, lo que no significa que dentro de la Caza no exista deporte, arte, turismo, gastronomía, comercio, etc.

Rafael no ha sido mi intención criticar a la RFEC ni a las Federaciones Autonómicas, como tú expones, ha sido una reflexión y mensaje, a unas entidades que deben de ser respetadas y consideradas porque representan el Deporte de la Caza, y a unos dirigentes sufridores y trabajadores que se merecen nuestra admiración y respeto en su labor, pero también tengo que decir que las Federaciones Deportivas de Caza deberían respetar y no pretender destruir a quienes defienden las otras vertientes de la Caza, ya que todos tienen un denominador común, la Caza. Cada uno debe ocupar el lugar que le corresponde, algo que ahora no ocurre, y todos unidos y juntos luchar para que la Caza y los Cazadores tengan los Derechos y la Identidad que se merecen y que les corresponde; y que no olvide nadie que trabajo queda por hacer y camino por recorrer, y todos hacemos falta en dicha labor.

No lamento que no desees ser presidente de la RFEC, pues eres cazador y no un deportista y la Federación fomenta y representa al deporte de la caza, y no a la Caza, aunque pienso Rafael que lo hubieras hechos maravillosamente bien.

Considero que tal vez entre todos: la Unión, la Federación, las Federaciones, las Asociaciones, las Sociedades, las Empresas, los Taxidermistas, los Clubes, las Guarderías, las Granjas, los Tiradores, los Centros de Investigación, las Universidades, los Técnicos, los Funcionarios, los Periodistas, etc, etc, etc, de la Caza, y los Cazadores, puedan conseguir todos unidos que los Derechos de la Caza sean una realidad, y así, con mucho trabajo, esfuerzo y la ayuda de todos, la Caza, entre otras muchas cosas, pueda tener un Secretario de Estado para la Caza o Secretario Autonómico para la Caza, con el fin de que dirija el Consejo Superior o Autonómico de la Caza -llámese como se quiera llamar al Organismo-, pero que sea un Organismos Público y con fondos públicos, donde estén representadas todas las corrientes, vertientes, sectores, intereses, actividades, modalidades, y personas del mundo de la Caza, y que estructure y legisle todo ese amplio mundo que es la Caza, como tú bien expones.

Estimado amigo Rafael, recibe un fuerte y caluroso estrechón de manos por tú reflexión y lección, de un sencillo cazador como yo, y que tengas, al igual que todos los demás, unas buenas jornadas de caza para ésta temporada.

Victor Mascarell


Sin Título
fauna
19/04/2006 17:42:49
mira Rafa,yo te apollo, mi padre esel presidente de el coto de mi puebloy esta cansado una solucion es decirselo a tus compañeros y votar para cambiar de presidente, un saludo alejandro(el fauna junior)

 

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