Las razones de edad de las codornices al final del verano

Equipo UdL-UB

 

¿Cuántas codornices pollos, jóvenes y adultos hay entre las que cazamos? ¿La codorniz se encuentra en regresión o en expansión? ¿Se pueden asociar las localidades hispanas a determinadas características poblacionales de la codorniz y porqué? El proyecto FEDENCA de "Anillamiento de codornices en la Península Ibérica" busca, con la colaboración de todos los cazadores hispanos, encontrar respuestas razonables a estas y otras preguntas.

Las razones de edad de la codorniz del final del verano en España pueden ayudarnos a comprender cómo logra sobrevivir esta especie, a pesar de los constantes daños y transformaciones a sus hábitats agrícolas .

La colaboración de los cazadores completando sobres-ficha donde guardan un ala y pata de cada codorniz cazada comenzó en 2002 con este proyecto. Por ser un programa de estudio a largo plazo, seguimos necesitando vuestra contribución con fichas-sobre, que podéis conseguir en la Delegación Burgalesa de Caza (C. San Juan 22, 09004 Burgos) o en cualquier otra delegación de la RFEC. Uno de los principales objetivos del proyecto es determinar la razón de edades de la codorniz durante la media veda, ya que es pobremente conocida. La interpretación de este cociente es complicada porque las codornices jóvenes pueden reproducirse (a partir de los tres meses los machos y un poco más tarde las hembras) y además estas aves se mueven constantemente. Durante la época de la reproducción, en Cataluña se detectan machos jóvenes y adultos. Ambos grupos muestran distintos tipos de movimientos en los países europeos, hasta el final del verano cuando comienzan el regreso hacia las zonas de invernada en África.


MN: Meseta Norte, VE: Valle del Ebro, V: Valle del Duero, SI: Sistema Ibérico, IB: Islas Baleares, SO: SurOeste

Muestras biológicas recogidas en las diferentes áreas durante 2002-03-04


Figura 1.

Las rutas de migración hacia África permanecen todavía desconocidas, por eso la comparación de las razones de edades simultáneamente en el tiempo entre las distintas localidades hispanas, nos puede ayudar a comprender cómo se produce el regreso y cual puede ser el punto final de los movimientos premigracionales antes aludidos. Todo ello reporta conocimientos que sirven de base para la conservación de la especie y para conseguir su aprovechamiento cinegético sostenible. Desde 2002 hasta 2004 los cazadores han recogido 9384 alas en sobres-ficha de 19 provincias y 6 unidades ecológicas hispanas (figura 1). La técnica para la datación de la edad consiste en el examen en el laboratorio de las plumas de las alas. Se mide su longitud y se determina la forma de su ápice, su desgaste y su color. En cada una de estas variables se ha establecido un criterio para detectar 4 clases de edad:

  • Pollo (P): menos de 21 días de edad, infracobertoras en su vaina
  • Juvenil I (J I): mas de 21 días, ápices puntiagudos y coloración de la pluma oscura
  • Juvenil II (J II): mas de 53 días, ápices desgastados y coloración de la pluma mas clara
  • Adulto (A): mas de 7 meses, ápices deshilachados y color ación de la pluma oxidada (diluida)

Figura 2.

El aumento del número de muestras recogidas en años sucesivos, no implica un incremento progresivo en la aportación de muestras desde distintas provincias (figura 2). Con el paso de los años ha disminuido el número de cazadores colaboradores. Sin embargo, los cazadores que permanecen contribuyendo en la cumplimentación de sobres-ficha, han aumentado su esfuerzo en esta labor. Los datos que aquí presentamos responden a las temporadas 2002 y 2003 conjuntamente (en total 5127 muestras). Con ellos se han construido 3 razones de edad que resaltan la abundancia relativa de unos grupos de edad con respecto a otros. Estos valores reflejan tanto la productividad como la supervivencia hasta la media veda, o el momento de su caza.

  • Razón 1: P/ (JI + JII + A) informa de la abundancia de pollos procedentes de la última cría antes de la apertura de la media veda
  • Razón 2: (P + JI) / (JII + A) informa de la abundancia de ejemplares procedentes de la cría en ese lugar con respecto a los que han llegado como reproductores
  • Razón 3 (P + JI + JII) / A, informa de la abundancia de ejemplares nacidos en el año
Tabla 1. Valores de las distintas razones de edad según las unidades ecológicas, obtenidos a través de sobre-ficha rellenados por los cazadores durante las medias vedas de 2002 y 2003.
Unidad ecológica Meseta Norte Valle del Duero Valle del Ebro Sistema Ibérico SurOeste Islas Baleares
Razón 1
0,14
0,04
0,06
0,31
0,00
0,00
Razón 2
0,75
1,03
1,22
1,03
0,17
2,86
Razón 3
6,54
6,52
4,12
3,05
2,75
12,5

Antes de interpretar estos índices, hay que precisar algo más sobre la reproducción y la dinámica de movimientos de los distintos grupos de edad. La reproducción es seriada, relativamente asincrónica y puede dilatarse en el tiempo hasta bien entrado septiembre, si el hábitat es adecuado. En el secano, este periodo se ve limitado por las tareas de la siega, que como sabemos empieza en zonas de altitud baja, alrededor de un mes y medio antes que en las altas. Por tanto, cuando se abre la media veda, se encuentran ejemplares pollos, jóvenes I y Jóvenes II, según el número de días transcurridos desde su eclosión hasta que empieza la actividad cinegética. Es decir, un pollo que haya nacido unos días antes de la cosecha será cazado como tal si se abre la media veda 10 días después, pero será JII si ha pasado un mes y medio. Podemos referirnos a los intentos reproductores, como temprano, central y tardío para los ejemplares que son estivales en la península.

Además de limitar la reproducción, la siega del cereal es la responsable de los movimientos nomádicos altitudinales de los adultos y de la fracción JII, como ya hemos comentado en artículos anteriores, en esta revista. A los movimientos trashumantes, debemos sumar el movimiento “don juanesco” (búsqueda de hembras por parte de los machos tanto adultos como JII célibes), tal y como lo demuestra el anillamiento de ejemplares juveniles durante la época de reproducción, en lugares en los que si hacemos un retrocálculo por calendario, esas codornices no podrían haber nacido allí. Como consecuencia con respecto al movimiento, tenemos que los pollos y los juveniles I no se mueven del lugar de donde nacen, mientras que los juveniles II, si lo hacen al igual que los adultos.

La Razón 1 del conjunto de los datos tiene un valor de 0,09, la 2 de 0,89 y la 3 de 5,73. Si excluimos el SurOeste y las Islas Baleares, la Razón 3 para la península durante la media veda ha rondado alrededor de 6 descendientes por adulto (debe considerarse la mortalidad de todos los grupos de edad desde su llegada o nacimiento en Europa). La Razón 1 muestra diferencias significativas entre las distintas áreas. Pero, sólo la Meseta Norte y el Sistema Ibérico difieren de las otras zonas. La Razón 2 también es distinta entre las unidades ecológicas estudiadas. En este caso, la Meseta Norte, con un valor relativamente bajo y las Baleares, con el valor más alto, son diferentes de las otras regiones. De nuevo, la Razón 3 difiere entre las áreas estudiadas. La Meseta Norte, el Valle del Duero y las Baleares muestran diferencias con respecto al Valle del Ebro, al Sistema Ibérico y al SurOeste (tabla 1).

Las Montañas Ibéricas y la Meseta Norte (Razón 1 elevada) exhiben la mayor producción de pollos procedentes de las puestas más tardías. Posiblemente esto es el reflejo, de una apertura de la media veda que sucede muy próxima a la fecha de la cosecha del cereal en ambas zonas. Sin embargo, en los valles del Ebro y Duero la presencia de pollos tardíos se asocia a la existencia de regadíos con cultivos como la alfalfa, donde pocos de ellos logran sobrevivir. El valor cero de la Razón 1 en el SurOeste y Baleares, es consecuencia de que la reproducción se ha acabado bastante tiempo antes de la apertura de la media veda y por tanto los pollos han pasado, a alguna de las dos edades de juveniles.

L a Razón 2 del SurOeste, la más baja encontrada, difiere de las demás por contener el mayor porcentaje relativo de Jóvenes II y adultos. También es distinta a la encontrada en las restantes unidades ecológicas, la Razón 2 (baja) registrada en la Meseta Norte que, de nuevo se asocia a una elevada concentración de Jóvenes II y adultos al final del verano (lugar de paso en el movimiento migratorio de regreso al continente africano). En contraste, las Baleares, los Valles del Ebro, del Duero y el Sistema Ibérico (Razón 2 elevada), presentan la mayor producción de pollos y juveniles I (procedentes de las crías central y tardía con respecto a su estancia). Finalmente, las Baleares, Meseta Norte y Valle del Duero (Razón 3 elevada) concentran el mayor porcentaje de jóvenes nacidos en el año que el resto de unidades ecológicas hispanas estudiadas.


Figura 3. Número de pollos, jóvenes I, jóvenes II y adultos según las distintas unidades ecológicas en la media veda de 2003 y 2003

El SurOeste, la Meseta Norte y el Valle del Duero contienen la mayor proporción de jóvenes II (59, 44 y 36% del total de ejemplares capturados respectivamente, figura 3), posiblemente muchos de ellos no han nacido en esos lugares. Esto puede indicar cierta concentración de codornices ante la inminente partida hacia tierras africanas. Interpretamos que e n la Meseta Norte y Valle del Duero, su presencia señala su paso por esas zonas durante la media veda (Razón 3 elevada) antes de moverse hacia Africa, ya que no es frecuente la estancia de animales durante el invierno en el Norte. Sin embargo, en el SurOeste podría tratarse del contingente, o de una parte del que se queda en estas tierras para pasar el invierno, porque hay constancia de poblaciones invernales allí. Estas deducciones se deben tomar con prudencia, dada la reducida muestra de la que disponemos del SurOeste. Posiblemente el tiempo y la colaboración contínua entre cazadores y científicos, dará la respuesta en el futuro .

Las razones de edad de la codorniz del final del verano en España, pueden ayudarnos a comprender como logra sobrevivir esta especie, a pesar de los constantes daños y transformaciones a sus hábitats agrícolas. Sin duda, la combinación de su capacidad reproductora (dos o tres puestas en Europa) con sus complejos movimientos (nomádicos, migradores de corto y largo recorrido) han sido las estrategias que ha modelado la evolución, juntas permiten que las poblaciones de codorniz cuenten con un buen número de efectivos, en aquellas zonas en las que todavía se mantienen hábitats de calidad.

 

José Domingo Rodríguez-Teijeiro, Manel Puigcerver, Jesús Nadal, Carolina Ponz, Elisabet Pérez Masdeu y Secundino Gallego

Texto compartido con Federcaza, Agosto '05

 

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LA POBLACION DE LA CODORNIZ.
OVI
09/09/2005 19:04:31
CREO QUE LOS ESTUDIOS QUE SE ESTAN REALIZANDO ACTUALMENTE PARA CONOCER CO MAYOR PROFUNDIDAD A LA CODORNIZ NO PUEDE OBTENER RESULTADOS FIABLES ALMENOS EN MI ZONA, PORQUE LOS ULTIMOS AÑOS LA CODORNIZ NO CRIA EN LA ZONA QUE YO CONOZCO (EL VALLE DEL DUERO EN VALLADOLID)DEBIDO A QUE CADA AÑO SE COSECHA MAS PRONTO SE RECOGE RAPIDAMENTE LA PAJA Y SE ARAN LAS TIERRAS CON LO CUAL LA CODORNIZ NO TIENE COBIJO Y EMIGRA A OTRAS ZONAS SIN LLEGAR A CRIAR NI SI QUIERA UNA SOLA VEZ.

 

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