Municiones

Winchester Supreme, .30-06

Calidad suprema

Ni la fábrica ni el calibre necesitan presentación. Cuando, además, se suma la calidad, está todo dicho. La velocidad de salida promedio es de 830 metros por segundo (un .300 con la misma punta hace 880 metros/segundo) y una diferencia máxima de 4,5 metros/segundo. La vaina es sumamente resistente y antigripante.

 Por J. L. C.

La precisión, insuperable (cuatro tiros en 2,5 centímetros a 120 metros). Pocos residuos en el cañón. Punta Nosler bonded de buena expansión con buena penetración (difícil de conjugar). Retroceso agradable. Poco estampido y poco fogonazo. Respetuoso con la vida del cañón. Mínima caída (10 cm a 200 m).

 

La vaina tiene su importancia en la precisión que mostró este cartucho. Una vez disparada quedó intacta; nótese que el aro de la boca del cuello está perfecto y que no hubo el menor escape de gases hacia el hombro, mientras que el interior del cuello está negro por los restos de la combustión.

La punta, de expansión controlada, es el verdadero corazón del cartucho Supreme. La base achaflanada (cola de bote), desplaza el centro de gravedad hacia adelante; esto mejora la aerodinámica y, por ende, retiene mejor la energía. El morro (en rojo) es de policarbonato, que es el mismo material que los escudos de la policía; por dentro tiene forma de cono invertido que actúa de cuña controlando la expansión al impacto. La pintura negra es “lubalox” que reduce la fricción con el cañón y mejora la balística; pero no estamos seguros de esto, porque al retirar la punta con el bullet-puller quedó en evidencia que el cuello de la vaina le arrancó está cubierta.

Winchester se esmeró en este cartucho para hacerlo merecedor de su nombre: Supreme. La pólvora que pone es la misma del Magnum. Este compuesto de esferoides chatos tiene un quemado muy progresivo en temperatura y presión; así evita los picos bruscos de ésta, al tiempo que el cañón calienta menos. La mayor diferencia de carga fue menor a una décima de grain (165 veces menos que un gramo). Una producción de... ¡suprema calidad!

Las vainas niqueladas carecen del encanto de las doradas, pero, a cambio, permiten un acabado y dureza superiores. Nótese que los reflejos de luz no tienen la más mínima deformación ni la vaina cualquier insignificante bollo. Otra consecuencia de esto es la especialmente suave y fácil extracción de la vaina disparada que pudimos comprobar en todas.

Otro acierto de Winchester ha sido montar la misma punta que usa en el .300; este proyectil de 180 grains, ideal para tiros largos de rececho, se comporta mejor en el .30-06 para montería, ya que a la salida tiene la misma velocidad y energía que el .300 a 150 metros, que es donde mejor expande y mata.