Complementos

Bastones multifunción

Para mejor apoyo

Son los herederos de la vara de fresno. Pero ahora pesan, más o menos, 320 gramos. En Centroeuropa es impensable salir al monte sin ellos, pero entre nosotros son los grandes ignorados de nuestra actividad. Sirven de apoyo para el tiro a rececho, para fijar los prismáticos, para sostener la cámara de fotos sin trepidación, como apoyo para subir o bajar obstáculos, cuestas empinadas y otras dificultades del terreno... y mucho más. Hay varias marcas en nuestro mercado y su utilidad y calidad es de tal grado que las diferencias entre unos y otros son mínimas.

 Por Pedro A. Suárez

A tener en cuenta: que estén construidos exclusivamente en aluminio endurecido o fibra de carbono; que sean regulables y que esto sea en tres tramos (los de andar de dos son cortos para tirar de pie); que su altura máxima llegue, como mínimo, a un palmo por encima del hombro; que la rosca del enganche superior sea de un cuarto de pulgada estándar para que acople en cámaras y ópticas; y que exista la posibilidad de cambiarle el regatón cuando se gaste sobre el suelo. El precio, curiosamente, no es importante, pues hay que recordar que es un artículo que durará toda la vida del cazador.

 

La rosca de un cuarto de pulgada estándar permite sujetar a ella tanto las cámaras fotográficas como los prismáticos y, en general, cualquier aparato de rosca estándar.
Aparte del zurrón, hay muy pocos accesorios para el cazador que le sirvan también para otras situaciones. El bastón es el otro. En sus viajes de placer o paseos por la naturaleza le sirve para hacer fotos evitando la trepidación de las cámaras de alta resolución.
En los recechos de montaña sujetará el telescopio; completamente cerrado, y con el cazador sentado en el suelo, puede acechar y evaluar el trofeo... Las aplicaciones del bastón son tantas que su precio resulta ridículo, aunque se trate del más caro del mercado.
En realidad, estos bastones funcionan como un tercer hombro del tirador.
Regulado a la altura correcta para tirar en horizontal, retrasaremos el cuerpo si queremos disparar hacia arriba. Por otra parte, retrasando el regatón hasta el pie posterior, la punta del cañón baja en los tiros descendentes.