Municiones

Gb Especial Codorniz

Equilibrado

La carga de 36 gramos de este cartucho corresponde a una cantidad de munición de 10ª entre 1.090 y 1.100 plomos, dependiendo de la regularidad de las esferas. La verdadera importancia de esto no está en el número, pues esto no es lo que aumenta la posibilidad de abatir; lo que aumenta el éxito es que cuantos más son, más se dispersan al chocar entre sí en vuelo.

 Por J.L.C.

Por eso, debido a que esta dispersión tiene un límite, es el motivo por el cual no hay ningún motivo para tirar con cargas mágnum. Un cartucho bien equilibrado entre cantidad, peso, velocidad (le medimos 390 metros por segundo) y tamaño es la fórmula perfecta para esta cacería. He aquí el resultado de aplicar esta fórmula.

 

La carga de 36 gramos de munición se mostró tan bien dosificada que entre el que menos le medimos y el que más tenía, la diferencia no llegó a una décima y media de gramo. Esto, teniendo en cuenta que se trata de plomo fundido, se puede tildar de perfecto.
Nos encontramos con una pólvora en escallas en lugar de un granulado más fino, como era de esperar si de un cartucho extranjero se tratara. Pero hay que decir que esta elección de GB funciona. No saca fogonazo casi en absoluto; prácticamente no quedan residuos sin quemar y, sobre todo, transfiere poca temperatura al cañón que no se caliente tras sucesivos disparos. La diferencia de carga máxima entre diez cartuchos fue de dos décimas de grain, pero es debido más a la diferencia entre escallas que a la dosificación.
Algo que no esperábamos encontrar y resultó una grata sorpresa fueron las bajas presiones que desarrolla. El pistón no se plancha contra la báscula como en otros monstruosos cartuchos de codorniz con taitantos gramos. La extracción, como es de suponer en estas circunstancias, es sumamente fácil y suave. Es un cartucho que no rompe escopetas como sus competidores.
Aunque el retroceso se mostró muy controlable y progresivo en el hombro, pensamos que un taco con más muelle lo haría todavía más suave. No obstante, hay que tener en cuenta que lo que se trata es dispersar rápido pronto y mucho; tres cosas que los tacos duros saben hacer mejor.
Al tratar de abrir las vainas no encontramos con un plástico inusualmente resistente y muy parejo entre ejemplares. Es un buen cartucho para viajes largos en el maletero y prolongadas caminatas bocabajo en la cartuchera.