Municiones

Fiocchi PL-32

Clásico y efectivo

Cargado al estilo clásico, con pólvora de quemado rápido, su taco duro y resistente es mecánicamente regular, su munición es perfecta y su proceso mecanizado increíblemente uniforme. El plomeo es tan regular que 11 disparos se mostraron iguales —gracias en parte al plomo endurecido—.

 Por J. L. C.

La alta velocidad de su carga, 395 m/s, le confiere una reserva de energía para matar unos metros más lejos. El retroceso es corto y seco y las dimensiones y cotas aseguran un perfecto sellado de recámara y una fácil extracción.

 

El punto fuerte de Fiocchi está en la cadena de montaje. Todos los cartuchos son interiormente idénticos, algo muy poco frecuente.

El corte con la cizalla dinamométrica nos desvela que el plomo es una aleación ligeramente endurecida, un factor que mejora el plomeo.

Una calidad que pocos fabricantes ofrecen: el pistón en todos los ejemplares está por debajo de la rasante del culote; gran ayuda para el sellado de los gases en los coscorros.

En esta época de marcas y alusiones sobre supuestas mejoras, el culote de Fiocchi tiene sólo ‘lo que tiene que tener’: la marca, para no equivocarse de cartucho en el coto, y el calibre, para los mismos efectos.

El plástico recio y robusto del taco asegura una carga mucho más regular que también regulariza las presiones e influye en la pegada corta y manejable que muestra el cartucho.

Para extraer el taco hay que esmerarse: está muy arraigado y es poco elástico. Todo esto también tiene algo que ver en relación con el buen plomeo demostrado.

Con la pólvora, nada de sofisticaciones: convencional y conocida, regularidad impecable —menos de 0,1% de variación entre muestras— y pocos residuos de combustión, lo que mantiene el cañón limpio.