Óptica

Binoculares LUGER DA 10x42

Un accesorio con vista

En rececho, la necesidad de evaluar el trofeo antes de tirar es incuestionable. Teniendo en cuenta la caminata, el desgaste y la distancia, el apoyo de unos buenos anteojos se hace insustituible.

Este tipo de elementos ópticos se fabrican, básicamente, como binoculares o prismáticos. En los primeros sus dos catalejos son rectos, estando la pupila en el mismo eje que el objetivo.

 Por Pedro A. Suárez

En este modelo el recubrimiento de goma es antideslizante e impermeable. El tratamiento de las lentes es de última generación, con amplia corrección de dioptrías y un enfoque se mueve en un rango grande. Un aro de goma protege los oculares al apoyarlos contra las gafas. Y las tapas que protegen las lentes, al retirarlas, quedan colgando.

 

Una magnífica oferta es la posibilidad de cambiar bastante la distancia entre pupilas (ver imágenes a arriba y abajo). Esto elimina situaciones engorrosas de observación.
Como puede apreciarse, la imagen se refleja en las lentes como si fueran espejos. Esto significa que todos los reflejos y brillos parasitarios no pasan, lo cual proporciona una imagen nítida, limpia, sin distorsiones, error de paralaje o halo azul.
Retirando el tornillo que sujeta las tapas de los objetivos aparece la rosca para utilizar con un trípode o una vara.
La tapa de goma de los oculares es integral y flexible para adaptarse a las diferentes distancias entre pupilas que necesite el usuario. Y el pasacorreas de uno de los extremos está cerrado para que no se pierda cuando queda colgando.
La casa proclama la impermeabilidad, condición nada despreciable. Pero, además, la imagen sirve para ilustrar la excelente terminación del conjunto en todos sus detalles.
Una ventaja de los binoculares sobre los prismáticos es que abultan menos y se pueden llevar bajo el abrigo.
Las tapas delanteras, necesarias para proteger las lentes, quedan colgando inteligentemente del cuerpo, cuando se retiran para el uso.