Óptica

Yukon Tactical 2.5x50

Una interesante ayuda más

Algunas autonomías autorizan sistemas de iluminación tales como focos o linternas para las esperas nocturnas, incluso algunas como la de Castilla la Mancha recomienda su uso, lo que desde luego aumenta la seguridad y evita muchos accidentes de caza al poder ver con toda exactitud y seguridad sobre lo que dispara el cazador. En otros países se admite el uso de visores nocturnos como el que nos ocupa en este número.

 Texto y fotos: Jean Pierre Bourguignon

En España, el uso de sistemas de amplificación de luz, como los visores nocturnos, están prohibidos. Creo que es algo que habría que reconsiderar para los cazadores que practican la espera de forma legal y con sus pertinentes autorizaciones. El motivo es que esta modalidad podría ser bastante más selectiva (y segura), es decir, que se evitaría disparar demasiado a menudo sobre grandes hembras preñadas o con crías, dejando éstas totalmente desprotegidas y a merced de una muerte certera. Por otra parte, los permisos se suelen dar por daños en los cultivos, por lo que no da lugar a selectividad aunque, para nosotros cazadores, esto significa demasiado a menudo pan para hoy y hambre para mañana. Lo que nos gusta es cazar y que haya animales en cantidad.


Mandos.

Supongo que cuando se prohíben expresamente es por el mal uso que puedan hacer de ellos los furtivos, pero últimamente ya van equipados con medios mucho más sofisticados y lo que hay que hacer es que las autoridades hagan caer sobre ellos el peso de la ley. Supongo que además existe un gran desconocimiento general de lo que son los visores nocturnos y de sus prestaciones, que desde luego no son como las que se ven en las películas. Simplemente son una ayuda más, con sus limitaciones. No son la panacea, ni máquinas exterminadoras que no le dan ninguna oportunidad al animal, ni acabarán con toda la fauna. De ser así opinaría todo lo contrario. Pero dejémonos de especulaciones y estudiemos el Yukon en detalle.

Es bastante aparatoso y más pesado que un visor normal. Se monta sobre el arma sobre un carril Picatini (hay otras opciones). Este modelo es de primera generación aunque también los hay de segunda y de tercera que son algo más potentes. Los de tercera están reservados exclusivamente para uso militar y no están a la venta. La diferencia entre uno de primera generación y uno de segunda consiste en la captación de luz, es decir, que uno de segunda necesita menos luz residual o estelar que uno de primera. Sin embargo, podemos añadirle a este modelo de Yukon un segundo iluminador infrarrojo (lo hemos montado sobre el lado izquierdo) dándole así a nuestro Yukon las mismas prestaciones que a uno de segunda generación.


Iluminador extra.

También existen otros accesorios como un duplicador de focal o lente que se añade al objetivo y transforma su poder de ampliación de 2,5x a 5x, es decir, que con él se ve una animal que esté a 50m como si estuviera a 10m.

Hay también un acopiador a cámara fotográfica que permite hacer fotografía nocturna, tanto digital como analógica o vídeo. Otro accesorio Yukon que hemos montado sobre el visor, en esta ocasión, es un micro unidireccional que permite una amplificación del sonido hasta 100 veces. Lo hemos empleado también para grabar cantos de pájaros con una micro grabadora y resulta sorprendente lo que se consigue. También se puede acoplar al telescopio terrestre de 100x de la marca o a cualquier cámara de vídeo con lo que resulta desde luego mucho más útil que sobre el nocturno, donde además abulta mucho y aporta poco.

El manejo del nocturno es sencillo, lleva del lado derecho dos mandos, uno para activar el visor y otro para la cruz, la cual lleva un potenciómetro o variador de intensidad. También se puede acoplar sobre el arma un mando a distancia con botón de encendido o apagado. En cuanto al iluminador infrarrojo extra lleva un botón de encendido individual. También incorpora en su parte frontal un «panal de abeja» para concentrar los rayos IR.

Manejo y prueba

 


Mando a distancia.

Una vez montado el nocturno sobre el rifle hay que regulado, lo cual se hace actuando sobre ambas torretas como en un visor normal. Sin embargo hay que realizar la operación con muy poca luz y sin retirar la tapa del objetivo ya que de otra forma quedaríamos deslumbrados y posiblemente con daños en los ojos y se estropearía el aparato por exceso de entrada de luz. Una vez regulado y de noche sí se puede levantar la tapa y con el mando a distancia se enciende y apaga a la vez con la cruz o sin ella si se trata de simple observación. Si realmente no hay suficiente o nada de luz se puede recurrir al iluminador extra, aunque cuando lo probamos con luna no hizo falta. El ocular lleva enfoque dióptrico al igual que otros visores y binoculares y permite un enfoque fino. Dos cosas importantes a tener en cuenta al montar este visor sobre un rifle. La primera es que tenemos el ojo pegado al ocular y la segunda es que estos aparatos fueron diseñados inicialmente para uso militar, pasando al civil al quedar obsoletos en prestaciones .Las armas de guerra disparan cartuchos pequeños que tienen poco retroceso, pero las de caza pegan mucho, sobre todo los potentes magnum (.300 W Mag., 7 Rem Mag, etc.). Esto significa que si apreciamos nuestro ojo y queremos que nuestro visor nos dure más de algunos tiros tendremos que usar calibres ligeros y de poco retroceso. Nosotros lo montamos para la ocasión y hacer las pruebas pertinentes de precisión sobre una carabina semiautomática Ruger del .44 Remington magnum, un calibre inicialmente de arma corta, suave, con poco retroceso pero muy válido para esperas hasta los 50 m. La precisión del visor es igual a la de uno normal y con él se puede apreciar claramente sobre lo que estamos disparando, esto sí, en color verde. Hay que tener cuidado con los primeros planos como hojas, ramas, etc., ya que con el IR deslumbran. Los detalles no son tan ricos como de día pero se ve lo que se tiene que ver. En fin como dije antes es una interesante ayuda más que nos vendría muy bien y de ninguna forma un exterminador como pueden creer algunos.