Óptica

Docter VZF de 3-12x56

Un visor para esperas

Desde hace poco más de diez años ha venido a sumarse a los nombres famosos de óptica alemanes uno nuevo, Docter, que traza su propio camino gracias a la calidad de sus productos. Situada su fábrica en Eisfeld, en la zona de Jena, cuenta con la excelente materia prima de sus arenas de cuarzo, lo demás es tecnología bien aplicada.

 Por J. Santaballa. Fotos:J.P.B.

El visor que hoy comentamos está especialmente concebido para esperas, en puesto elevado como se hace normalmente en Centroeuropa, o a nivel del suelo como solemos hacer nosotros; aunque esto no quiera decir que no se pueda utilizar en otras modalidades de caza mayor.


Potenciómetro para la regulación de intensidad de luz de la cruceta.

Durante la espera los animales se presentan, la mayoría de las veces, a la puesta o a la salida del sol cuando no de noche cerrada, esto último sobre todo cuando el puesto está situado en la vecindad de una baña, cebadera o abrevadero. En esas condiciones se precisa un visor especialmente bueno, con calidad óptica y un objetivo amplio. La calidad óptica da nitidez y capacidad de resolución para poder discernir al animal del entorno que le rodea y el objetivo amplio es necesario para recoger la mayor cantidad posible de luz ambiente. También es bueno contar con buen número de aumentos variables, pues eso puede ayudar en determinadas circunstancias y condiciones. Todo esto lo tiene el visor Docter VZF de 3-12x56.

Lo que no se puede decir exactamente es qué tipo de retícula es el más adecuado para las esperas entre los varios que puede montar y ofrece este fabricante, pues en ese sentido cuenta decisivamente el gusto de cazador, pero es seguro que entre todos los de Docter es difícil que haya alguien que no encuentre el que mejor le acomode.

Características técnicas

 


Ocular con regulación de dioptrías y objetivo de 56mm. de diámetro con gran poder lumínico. Ideal para esperas nocturnas.

Este visor está hecho de una sola pieza principal de aleación ligera con tubo de una pulgada (25,4mm) de diámetro con los dos engrosamientos extremos correspondientes al objetivo de cincuenta y seis milímetros de diámetro y al ocular compuesto a su vez de varias partes que son el selector de aumentos y la corrección de dioptrías. En el centro del tubo principal encontramos tres torretas que más adelante veremos a qué corresponden. Esta unidad de prueba en particular tiene el tubo principal liso, pero hay otras versiones o variantes que tiene integrado un carril para las monturas correspondientes.

En el ocular, como ya se ha dicho, encontramos en primer lugar, yendo de atrás hacia delante, el mando circular o anular corrector de las dioptrías de miopía de la vista del usuario, que va de menos dos a más dos que es un margen suficiente, ya que cualquier cazador que tenga un mayor defecto en la vista usará gafas o lentillas. Delante de este mando encontramos otro del mismo tipo que es el selector de aumentos; estos son continuos es decir que no van por saltos de número de aumentos completos o enteros, sino que se les puede dejar en las gradaciones intermedias que más convenga, como por ejemplo 6,45 u 8,25.

Las tres torretas que se encuentran hacia la mitad del tubo principal son, la de arriba, retirando su cubierta protectora, la que actuando sobre ella realiza la corrección en altura, la de la derecha la que corrigen en lateral y la tercera, la que se encuentra a la izquierda, tiene la doble misión de, retirando la tapa a rosca, ser el receptáculo para una pila o fuente de energía que ilumina la retícula y al mismo tiempo el mando de un potenciómetro que regula la intensidad de esa iluminación para adecuarla a la luz ambiente que rodee al blanco, de modo que destaque sobre él pero no deslumbre dificultando la puntería.

En cuanto a la retícula hay que decir que por encontrarse en el primer plano de enfoque, cerca del ocular, cuando se incrementa el número de aumentos también crece el tamaño de sus elementos y viceversa; esto gusta a unos cazadores y a otros no. Concretamente para esperas no creo que esta característica sea desfavorable y así creo que piensan la mayoría de los cazadores europeos.

Para finalizar estas notas sólo resta decir que este visor está exento de paralaje hasta los cien metros y a partir de ahí es muy escasa la influencia que puede tener en una situación de caza real.