Editorial

Lo que tenemos, ¿lo que nos merecemos?

Hace algunos años, desde este medio, se conversó en reiteradas ocasiones con responsables de la Real Federación Española de Caza sobre una situación que ni se entendía ni mucho menos se compartía.

Por aquel entonces existían diferencias de opinión con la persona responsable de gestionar, enviando a todos los medios para así llegar a los cazadores, la información sobre campeonatos, actuaciones, iniciativas, actividad y toda la actualidad que la entidad ponía en marcha en este mundillo de la caza. Esas diferencias llevaron a que, de forma partidista y descaradamente personal, esa persona tomase unilateralmente y por su cuenta y riesgo la decisión de no mantener informado a este medio y, por tanto, dejarlo fuera del canal para llegar a todos los cazadores con la mayor información posible. Explicamos y debatimos con sus superiores que una persona no puede anteponer sus opiniones y posturas personales, sus gustos, sus caprichos o sus decisiones, a las obligaciones intrínsecas a su puesto de trabajo, más en situaciones como ésta, en que actuar de esa manera perjudicaba descaradamente tanto a la misma entidad como a todo el sector cinegético, que perdía, con la actitud de este trabajador, una importante vía de difusión y de conexión entre la entidad y el mundo cinegético.

También se ha debatido en los últimos meses con distintos responsables de la misma entidad algo que, ya no desde el punto de vista empresarial, sino meramente del de la pura lógica, es evidente. Ante la propuesta de esos directivos de repartir el esfuerzo económico que pueden realizar en mantener informado a todo el sector, entre los cuatro o cinco medios de comunicación más importantes por volumen de usuarios —algo que beneficiaría, precisamente, a este medio—, desde Club de Caza se ha mantenido la postura de ir contra ese planteamiento, pensando que es con todos y cada uno de los medios de comunicación interesados con los que se ha de contar para transmitir esa información y, por tanto, ese esfuerzo económico que la Real Federación Española de Caza pueda y deba realizar. ¿Qué razón existe para que un pequeño medio de comunicación local, interesado en informar a sus lectores, aunque sean pocos, no pueda contar con esa información y ese beneficio?, ¿no pagan acaso sus lectores o usuarios la licencia federativa igual que los que visitan otros medios más importantes?, ¿no tienen esos lectores o usuarios los mismos derechos que el resto?, ¿no es lo lógico intentar llegar a todo el mundo?

Desde el punto de vista de la gestión empresarial que, cada día queda más claro, hace evidentemente agua en algunas entidades, la lógica marca que con cualquier presupuesto se ha de maximizar la rentabilidad, siendo, por tanto, mejor repartir un mismo importe entre cien que entre cinco, si eso permite, como en este caso, llegar con la información a más personas, beneficiando a éstos y no perjudicando a la entidad, que mantendría el mismo coste. Eso sí, aunque se perjudicasen algunos medios, los importantes, que verían reducidos sus ingresos en beneficio de todos los cazadores. Fuera de la lógica empresarial, una postura de este tipo es además de más justa para todos, sencillamente de Perogrullo, aunque por las razones que cada uno tenga, algunos dirigentes no lo quieran ver.

Y, como no hay dos sin tres, llegamos a los últimos días, en los que, misteriosamente y sin razón coherente, seria ni responsable que respalde tal forma de actuar, se genera un nuevo monólogo, que no debate, al encontrarse este medio que nuestra entrañable entidad, o alguno de sus responsables en concreto, suponemos, deciden, por las buenas, que este medio de comunicación —demostrablemente el que llega a un mayor número de cazadores y que siempre ha sido reflejo de una clara objetividad—, no es el adecuado para difundir la información sobre materia cinegética vinculada a la Real Federación Española de Caza. Monólogo, que no debate, por aclarar nuestras afirmaciones, al estar documentado —como todas nuestras afirmaciones— en distintas solicitudes a la Real Federación Española de Caza una explicación de la situación que, ni por educación, que parece no la conocen, ni por cortesía, que parece no la tienen, ni por la mera obligación de contestar y atender a todos los cazadores que les mantenemos económicamente, se ha molestado, desde su altanería y prepotencia, en contestar.

Señores de la Real Federación Española de Caza o señor que ha tomado la decisión dando las instrucciones pertinentes, sepan ustedes o sepa usted o sepan todos los responsables de las federaciones, que las instituciones que representan están muy muy muy muy por encima de ustedes y de todos los trabajadores e, incluso, cazadores que las componemos. Sepan ustedes que están en sus cargos para actuar de la forma en que la caza y los cazadores, que les mantenemos y que les podemos cambiar, no lo olviden, necesita y demandamos. Sepan ustedes que sus opiniones, temas y razones personales, ni nos interesan ni vamos a dejar que tengan influencia y repercusión en su forma de actuar en nuestra, que no suya, institución. Sepan ustedes que no pintan nada en estas importantes y venerables instituciones, que son ustedes meros trabajadores con unas retribuciones —en general— y unas obligaciones hacia la caza y los que les pagamos, y que, por tanto, han de hacer lo que les demandamos y no lo que les viene en gana o, puntual y egoístamente, les pueda interesar. Y sepan ustedes que si, precisamente, ponemos de manifiesto nuestras quejas, ésas que parece no les gustan y que tratan de esconder pretendiendo no colaborar con aquellos medios que les critican cuando ustedes lo hacen mal, es para avisarles que han de cambiar y que llevan ustedes un camino que a los que les mantenemos —económicamente y en el puesto— no nos gusta.

Como se simplifica en una sola frase del refranero en todo el mundo, si no quieren ustedes que algo se sepa, sencillamente no lo hagan. Si no quieren ustedes que otros pongan en marcha iniciativas, pónganlas ustedes primero. Si no quieren que se les acuse de hacer las cosas mal, háganlas bien. Si no quieren que se les acuse de desperdiciar nuestros fondos, no los desperdicien y ahórrenlos. Si no les gusta que se les exijan responsabilidades, limítense a cumplir las que tienen. Si les molesta que se les pida información, anticípense a ofrecerla. Y si, en general, les molesta que no se esté de acuerdo con su trabajo, piensen si es por, sencillamente, no tener la calidad que se les requiere y pongan lo que deben poner de su parte para mejorarlo.

Pero no pretendan que los cazadores y las personas del mundo de la caza les hagamos de palmeros, les riamos las gracias, nos creamos sus tonterías o soportemos cómo nos cantan sus milongas, que tontos e ingenuos en este mundo, ya sólo quedan los que se lo hacen de forma interesada, buscando sabe Dios qué beneficios. Que para tener lo que estamos viendo que tenemos, mejor plantearnos si un cambio no sólo es necesario, sino que es imprescindible.

Aprovechamos estas líneas para aclarar a todos nuestros visitantes que no han de preocuparse, que en Club de Caza o en ‘Captiva’ van a poder continuar leyendo las noticias relacionadas con la actividad y actualidad de su Real Federación Española de Caza y de todas sus delegaciones, incluso con más asiduidad que antes, aunque alguna de estas entidades, por las razones que a ustedes tendrán que explicar cuando se lo pidan, pretendan evitar que les informemos.

 

Club de Caza (2464 lecturas) 

 

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