Ciudad Real

Investigadores del IREC realizan un estudio sobre suelta de perdices de granja en cotos de caza

El informe advierte de que esta medida debería «ser mejor regulada y controlada» debido a las implicaciones que tiene en la fauna silvestre.

12/12/2014 10:37:55 | CdC | Archivado en:  IRECCLMPerdiz.

Investigadores del IREC realizan un estudio sobre suelta de perdices de granja en cotos de caza
«Los investigadores consideran que esta medida debería gozar de mayor regulación y control, ya que son muchas las implicaciones que tiene esta actividad sobre la fauna silvestre»

 

Investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), centro de investigación multidisciplinar dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, han realizado un estudio sobre la suelta de perdices criadas en granja del cual se concluye que, debido a las implicaciones que esta actividad tiene en la fauna silvestre, dicha medida de gestión debería «ser mejor regulada y controlada en España».

Los investigadores Jesús Caro, Miguel Delibes-Mateos, Joaquín Vicente y Beatriz Arroyo, autores del estudio, recuerdan que la suelta de perdices criadas en granja es una práctica de gestión muy extendida en los cotos de caza menor de la península Ibérica. Su fin es incrementar las poblaciones de perdiz para poder mantener la actividad cinegética en zonas donde las poblaciones naturales han declinado. Sin embargo, advierten de que con frecuencia dichas sueltas no consiguen los objetivos deseados y, además, pueden tener efectos negativos sobre las poblaciones de perdices silvestres.

El estudio, publicado en la revista European Journal of Wildlife Research, llevó a los investigadores a realizar una revisión temporal y espacial sobre los permisos oficiales de suelta de perdiz en cotos de caza de la provincia de Ciudad Real entre los años 2006 y 2012. Los resultados revelaron que durante esos años se soltó una media anual de 800.000 perdices en esta provincia, cantidad que mermó en los últimos años, posiblemente debido a la crisis económica que sufre España, la cual también afecta al sector cinegético, y se observó principalmente el declive en cotos no intensivos.

El informe también recoge que la mayoría de sueltas se realizaron en el sureste de la provincia de Ciudad Real, donde históricamente se localizaban las mejores poblaciones de perdiz silvestre; y que la mayoría de perdices soltadas en Ciudad Real proceden de cuatro granjas situadas en el norte de España.

En el estudio, los investigadores concluyen que las cifras oficiales a nivel nacional sobre la cantidad de sueltas «son probablemente muy infravaloradas».

 

Noticias relacionadas

Inicia sesión o Regístrate para comentar.

 

3 comentarios
14 dic. 2014 14:44
ALEPUS
ALEPUS ««“La suerte con un perro, también depende de si el can la encuentra en su amo” »»
Muy tarde pero bueno "Mas vale tarde que nunca" dice en refrán. Es bueno que hayan inquietudes en este sentido y se investigue las barbaridades de las sueltas que afectan muy negativamente no solo a la perdiz sino a todo el ecosistema, mientras los poderes públicos con responsabilidad cinegética y ambiental….. en Babia.
14 dic. 2014 16:20
montemonte
Se sueltan 800000 perdices al año en una provincia y cada vez menos perdices, las sueltas me temo que son mas parte del problema que una solución.
15 dic. 2014 12:16
uanjmanuel
Bien, un 10, por documentar que las perdices de granja (soltarlas como solución a otros problemas) son un problema para las poblaciones salvajes de perdiz. Si esto es lo documentado en zonas de Ciudad Real,¿ qué habría salido en otras zonas?, donde la de granja tiene muchísimo más difícil adaptarse. Imagino que los resultados ya lo sabían los investigadores y todos aquellos que sepan leer el campo.

No obstante, veo muy pobre la conclusión-solución que aparece en la noticia.

El problema no está en los controles que se puedan y deban hacer. El problema es la falta de paciencia, el ir a lo fácil en el corto plazo. Sí, el sucedáneo, la perdiz de granja, da la talla, año tras año, allá donde hay fácil aclimatación y se sabe hacer, pero si retiramos el sucedáneo (las sueltas) ¿qué queda?: un retroceso brutal en años de selección natural y eso significa mala cría y mala supervivencia de perdigones.
Cualquier cortapisa legal a evitar que la de granja no perjudique a la del campo será más descontrol (los investigadores reconocen que ya se suelta mucho más de lo que dicen las estadísticas oficiales, será porque a veces no dejan soltar). Además los cazadores no queremos normas, "sabemos y somos responsables" y por tanto las hacemos por ser lo más fácil. La necesidad de satisfacción en el corto plazo puede a la racionalidad.

Lo que me dice el campo, es que esa afección sobre la perdiz salvaje también existe aunque soltemos perdices de granja genéticamente puras. La búsqueda de la perdiz genéticamente pura de granja y asegurarlo mediante controles es perder el tiempo.

¿Solución para la perdiz salvaje? Un proyecto a largo plazo, con paciencia y nada de granja. De resultar ese proyecto, lo que es muy posible, no se copiaría en otros lugares por condicionantes sociales y económicos.

Lo malo no es que lo fácil vaya en contra de lo que queremos (la perdiz), si no que al tenerlo fácil, otros problemas nos pasan por encima, pero NO a las poblaciones salvajes de perdiz: pérdida de hábitat, oportunidades perdidas como la de una acertada PAC....
En caza hay muchos ejemplos de acertadas actuaciones, son el ejemplo de lo que se puede hacer pero no de lo que se hace.

Lamento poner un tono pesimista, no es mi intención. Ojalá sirva el estudio para que ninguna administración suelte perdices de granja (dando ejemplo). Por algo se empieza

 

« Ver más noticias

 

Creative Commons License
Noticia bajo licencia de Creative Commons.