No cría desde los años ochenta

Logran reproducir por primera vez un águila extinguida en la península ibérica

El Proyecto de Reintroducción del Águila Pescadora en Andalucía que lleva a cabo la Consejería de Medio Ambiente en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, a través de la Estación Biológica de Doñana, acaba de conseguir un hito histórico al lograr la reproducción por primera vez de esta especie extinguida en la península ibérica.

05/06/2009 17:20:36 | CdC | Archivado en:  MedioambienteAndalucía.

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Foto: EBD/CSIC.

 

«Se trata de un hito histórico, ya que nunca se había conseguido recuperar un vertebrado extinguido en la península»

 

Un éxito al que se une el hecho de que hasta ahora nunca en la historia de la conservación de la naturaleza en España se había conseguido recuperar un vertebrado extinguido.

Tras seis años de esfuerzos el proyecto de reintroducción ha alcanzado sus objetivos con la reproducción con dos parejas en cada uno de los lugares en los que se ha llevado a cabo la reintroducción, una en Cádiz (Embalse de Guadalcacín) y otra en Huelva (Marismas del Odiel) donde han conseguido criar 3 y 2 pollos respectivamente. Se trata de espacios de los que el águila pescadora (Pandion haliaetus) desapareció hace cerca de 70 años.

En total, desde 2003 se han reintroducido 108 pollos de la especie: 61 en la provincia de Cádiz y 47 en el Paraje Natural de las Marismas del Odiel (Huelva), todos ellos procedentes de Alemania, Finlandia y Reino Unido. Los primeros cuatro pollos de águila pescadora introducidos en Andalucía procedían de Finlandia y con seis semanas de edad fueron colocados en un nido artificial construido a orillas del embalse del Barbate (Cádiz) en el Parque Natural de Los Alcornocales. Tras esa experiencia pionera, se incrementó a 20 el número de aves liberadas al año de media.

Los pollos reintroducidos en Andalucía han mostrado un comportamiento migratorio similar al de aquellos criados en sus propios nidos, iniciando la migración con la misma orientación y alcanzando las áreas típicas de la especie. El águila pescadora es una rapaz migradora, por lo que los jóvenes liberados en Andalucía viajaron, cruzando el desierto de Sahara, hasta Mali y Senegal, donde pasaron sus dos primeros años de vida. Una vez adultos, regresaron a los lugares de suelta (Cádiz y Huelva) donde finalmente este año han establecido parejas y han conseguido criar 5 pollos en total que en la actualidad se encuentran en perfecto estado y completando su crecimiento en el nido.

Desde 2007 los investigadores comenzaron a detectar el regreso de ejemplares de dos-tres años liberados en el proyecto a sus lugares de suelta en primavera, con lo que el emparejamiento y la reproducción eran inminentes. El pasado mes de marzo regresaron a las Marismas del Odiel el macho Ng[5CR], nacido en Alemania en 2005 y liberado en Huelva y la hembra Am[7Y], nacida en Escocia en 2005 y liberada en Cádiz. Ambas águilas ya habían regresado a España el año anterior, la hembra había sido vista tanto en Huelva como el Cádiz, aunque finalmente no criaron. La esperada puesta se produjo este año con tres huevos que eclosionaron en el mes de mayo.

En cuanto a la pareja de Cádiz, se trata de ejemplares no liberados por el proyecto que se han estimulado a criar por la presencia continuada de jóvenes liberados en la zona, lo que para un águila significa que el área es adecuada para la reproducción. En 2005 y 2006 intentaron reproducirse pero los huevos no eclosionaron, por lo que se introdujeron pollos procedentes de Alemania en el nido para que la pareja no desistiese de intentarlo por fracasar en la reproducción. Finalmente este año han conseguido poner dos huevos que eclosionaron el 15 de mayo.

Próximamente los pollos serán marcados con la finalidad de realizar un seguimiento continuo durante los primeros años de vida de las jóvenes águilas. En años anteriores los ejemplares liberados han sido equipados con emisores satélite compactos tipo mochila que no superan los 30 gramos peso (menos del tres por ciento del peso total del pollo) y que permiten la localización de las aves mediante satélite o señales de radio convencionales. Este sistema ha permitido a los científicos recabar importante información sobre las costumbres de esta rapaz que pasa los inviernos en África.

El inicio del proyecto


El Proyecto de Reintroducción del Águila Pescadora en Andalucía es un programa que lleva a cabo la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía con el asesoramiento científico del CSIC. Esta iniciativa está cofinanciada por la Consejería de Obras Públicas y Transportes en el marco del programa de Medidas Compensatorias de la autovía A-381 Jerez-Los Barrios.

El objetivo prioritario de la Junta de Andalucía al poner en marcha este plan era restablecer una población reproductora viable de águila pescadora en España continental, donde no cría desde los años ochenta, en el caso de Portugal, o desde hace más de 70 años en territorio peninsular español. Actualmente, las poblaciones de águila pescadora se reducen a Canarias y a Baleares, donde se encuentra catalogada en el índice de especies ‘en peligro’ según el catálogo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Para llevar a cabo el proyecto se realizó primero un estudio de la viabilidad de la reintroducción que confirmó esta posibilidad en algunos humedales andaluces (embalses y estuarios). Posteriormente se cerraron acuerdos con algunos países europeos, donde esta especie se encuentra en buen estado de conservación, para la cesión de pollos extraídos de nidos de sus poblaciones silvestres. Así, las jóvenes águilas reintroducidas procedían de Alemania (68 ejemplares), Finlandia (20) y Escocia (20), con lo que era necesario organizar el transporte anual de más de veinte ejemplares desde sus países de origen hasta los nidos artificiales (torres de hacking) en la zona de suelta en Cádiz y Huelva.

Los investigadores utilizaron la técnica de hacking, considerada la más eficaz en la restauración de determinadas poblaciones de rapaces. El sistema consiste en colocar pollos en cajas-nido donde se les proporciona la comida de manera artificial durante aproximadamente un mes, sin que los jóvenes relacionen la obtención de alimento con el ser humano (con el que no tienen contacto visual mientras están en las cajas-nido). Esto permite que los pollos se adapten al nuevo medio y que, debido a la querencia natural por su lugar de nacimiento (filopatría) que generalmente muestran las aves rapaces, tras su suelta retornen al lugar de nidificación para reproducirse una vez alcanzada la madurez sexual.

 

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