Organizado por A.E.P.E.S.

Se celebró el I Curso Básico de Rastreo con Perro de Sangre

Los pasados 14 y 15 de junio se celebró en Luarca (Asturias) el I Curso Básico de Rastreo con Perro de Sangre, en el marco incomparable del Hotel Villa La Argentina de esta población. Esta es la primera actividad organizada por la joven Asociación Española del Perro de Sangre (A.E.P.E.S.), ya que apenas a un mes de su creación se ha apresurado a organizar este curso tan necesario en el panorama cinegético español.

03/07/2008 8:29:10 | Santiago Segovia | Archivado en:  AsturiasAEPES.


De izquierda a derecha, Alvaro García Mateu, presidente de la AEPES, Jean-Guy Gendrás, representante de la UNUCR, y Gerardo Pajares, presidente de la ACE. (Fotografía: Santiago Segovia)

 


Vista del grupo de asistentes y sus perros al finalizar una de la pruebas prácticas en campo. (Fotografía: Santiago Segovia)

 

«El Curso contó con la colaboración de la Asociación del Corzo Español y la Union Nationale pour L'utilisation de Chiens de Rouge»

 

La organización del curso corrió a cargo de Alvaro García Mateu, que en calidad de Presidente de la A.E.P.E.S. se ocupó de la logística y coordinación del mismo, para lo que contó con la inestimable ayuda del Sr. Jean-Guy Gendras, General en la Reserva del Ejército de Tierra de la República de Francia, y conductor acreditado en la Union Nationale pour L'utilisation de Chiens de Rouge (U.N.U.C.R.), y de Gerardo Pajares Bernaldo Quirós, Presidente de la Asociación del Corzo Español, como experto conductor y criador de perros de rastro.

El número de asistentes estaba limitado, ya que la naturaleza eminentemente práctica de un curso de este tipo así lo aconsejaba para poder atender todas las cuestiones que pudieran surgir, y porque las prácticas en campo son inviables con un número excesivo de alumnos.

Acudieron interesados de gran parte de España; Castellón, Barcelona, Madrid, Burgos, Alava, Asturias, Alicante, etc. teniendo casi todos ellos un perfil muy relacionado profesionalmente con la caza, por lo que este tipo de formación era considerado como básico para los asistentes.

Jean-Guy Gendrás explicó brevemente las cifras que con respecto a esta actividad se conocen en nuestro país vecino, de manera que quedaban sobradamente justificadas las labores de recuperación de animales heridos durante la caza e incluso por causa de accidentes de tráfico. También ilustró a los asistentes sobre la organización y actividades de la UNUCR, su organización geográfica, las pruebas de acreditación como conductor, el código de honor, etc.

Seguidamente Gerardo Pajares habló sobre los tipos de razas más adecuadas para esta labor, quedando claro que tan sólo dos de ellas son auténticas especialistas (Hannoverian y Bavarian Schweisshund) siendo las demás perros de naturaleza polivalente, pero que con un adecuado entrenamiento se convierten en ejemplares tremendamente útiles y válidos. Posteriormente nos ofreció una serie de reglas para la elección de un cachorro, y un útil test con el que podemos ayudarnos en esta labor.

Posteriormente Jean-Guy Gendrás aclaró las bases para el entrenamiento con rastros artificiales, y se crearon tres rastros en campo como práctica para los asistentes. En ellos vimos el empleo de los diversos elementos para este trabajo, las variadas formas de disponer la sangre, el uso de los zapatos con pezuñas del animal que se simula, las diversas dificultades que hay que añadir al diseño del rastro, las marcas que se establecen para jueces y conductores, etc.

Una vez analizado este tema se estudió en profundidad el equipo necesario para el conductor y el perro, así como los elementos imprescindibles para poder llevar a cabo una búsqueda con éxito.

Para finalizar la jornada nos trasladamos otra vez al campo de prácticas y se llevó a cabo una búsqueda sobre rastro H24 (24 horas de antigüedad) de unos 600 m. de longitud y con varios obstáculos en su diseño. Fue realizado por Gerardo Pajares, que conduciendo a su perra teckel Runa, recibió la aprobación del Sr. Gendrás por su excelente trabajo. A su vez se dispusieron por la mañana tres rastros más de inferior dificultad y antigüedad (H6, 6 horas), para que los cachorros que habían acudido con sus dueños pudieran ejercitarse y su conductor obtuviese las oportunas enseñanzas y consejos.

Tras estas pruebas se efectuó un ensayo de tiro real sobre un corzo previamente muerto por atropello, para poder observar la riqueza de pistas que el tiro nos deja en el lugar donde impactó con el animal.

Durante la segunda jornada los asistentes fueron ilustrados sobre técnicas generales de rastreo real, poniendo especial énfasis en el anschuss (lugar del tiro), la forma de motivar y conducir al perro, la interpretación de las señales, el marcado de la pista y el remate final del animal herido.

Para finalizar Jean-Guy Gendrás, compartió con los asistentes la forma en que en Francia se promueve esta actividad, y después de un animado coloquio y una exquisita comida se dio por finalizado este primer curso.

 

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